Fiat CR.32


Caza italiano
Italian fighter

 


DATOS TÉCNICOS TECHNICAL DATA
TIPO:Caza biplano monoplaza. TYPE:Single-seat fighter biplane.
TRIPULANTES:1 CREW:1
ENVERGADURA:9’50 m. SPAN:31.2 ft.
LONGITUD:7’45 m. LENGTH:24.5 ft.
ALTURA:2’63 m. HEIGHT: 8.7 ft.
SUPERFICIE ALAR:22’10 m.². WING AREA:237.89ft².
PESO EN VACÍO:1.325 kg. EMPTY WEIGHT:2,921 lb.
MOTOR:Un motor en línea de 600 caballos (447 kW) Fiat A.30 RA bis de 12 cilindros en uve. ENGINE:One 600-hp (447-kW) Fiat A.30 RA bis 12-cylinder Vee piston engine.
ARMAMENTO:

  • Dos ametralladoras de 7’7 mm. Breda-SAFAT.
  • Hasta 100 kg. de bombas.

ARMAMENT:

  • Two fixed forward-firing 7.7-mm (0.303-in) Breda-SAFAT machine-guns.
  • Up to 100 kg. of bombs.
VELOCIDAD MÁX.:375 km/h. MAX. SPEED:233 mph.
TECHO:8.800 m. CEILING:28,870 ft.
ALCANCE:680 km. RANGE:422 ml.
PRIMER VUELO:28 de abril de 1933. FIRST FLIGHT:28 April 1933.
VERSIONES:9 VERSIONS:9
CONSTRUIDOS:1.212 BUILT:1,212

Descontento aún con la excelente agilidad demostrada por el CR.30 y decidido a lograr mejoras generales en sus prestaciones, Celestino Rosatelli y su equipo de diseñadores crearon un caza nuevo muy parecido al CR.30 pero mejorado y de dimensiones algo más reducidas. La maniobrabilidad se mejoró gracias a una juiciosa redistribución de la carga, conseguida sobre todo por una recolocación de los tanques de combustible. El resultado fue el prototipo del Fiat CR.32 (MM 201) que alzó el vuelo por primera vez el 28 de abril de 1933. Fue un éxito inmediato del cual se recibieron los primeros pedidos en marzo de 1934 y con el que se equiparon los Stormi 1º, 2º y 3º de la Regia Aeronautica. Los aviones de serie poseían hélices de paso variable y podían ser equipados con radio transmisora y receptora, cámara panorámica o soportes de bombas. Se fabricaron versiones modificadas para la Regia Aeronautica hasta 1939, cada una de ellas diseñada para reducir su peso total e incrementar las prestaciones. Además, el CR.32 fue exhibido ampliamente fuera de Italia y consiguió muchos pedidos de exportación.

El CR.32 fue empleado ampliamente en apoyo de los Nacionalistas en la Guerra Civil Española, donde pronto se ganó la reputación de ser uno de los mejores cazas biplanos de todos los tiempos. Al menos 300 tomaron parte en los combates aéreos sobre España, demostrando ser temibles adversarios de los biplanos soviéticos I-15 y los monoplanos I-16 que formaban la columna vertebral de la fuerza aérea republicana. Como su predecesor CR.30, los CR.32 fueron empleados en numerosas exhibiciones acrobáticas, muchas de ellas en Italia. Con ocasión de visitas de mandatarios extranjeros el 40º Stormo, con base en Roma, realizaba demostraciones impresionantes con formaciones de cinco o diez aparatos. Durante 1936 se realizaron exhibiciones en otras capitales y ciudades europeas, y en 1937 por toda Sudamérica. El regreso del equipo a Europa culminó con una brillante demostración en Berlín.

Las sobresalientes características acrobáticas del CR.32 y su indudable éxito en España hicieron creer al ministerio italiano del Aire que un caza biplano aún tenía potencial como arma de guerra, con el resultado de que el CR.42, desarrollado a partir del CR.32, resultó ya un concepto caducado antes incluso de realizar su primer vuelo.

El propio CR.32 siguió en servicio en la Segunda Guerra Mundial y, cuando Italia declaró la guerra en junio de 1940, aún tenía 324 aparatos en primera línea por entonces totalmente desfasados. Algunos fueron adaptados como cazas nocturnos, mientras que los empleados por las unidades destinadas a Libia fueron empleados en su mayoría en misiones de ataque al suelo contra las tropas británicas. Los mayores éxitos del CR.32 fueron conseguidos en el África Oriental Italiana, donde aviones de las Escuadrillas 410ª y 411ª destruyeron algunos aparatos británicos y sudafricanos antes de la rendición italiana.

La Regia Aeronautica recibió 291 aviones del modelo original del CR.32, incluidos los prototipos, y el primer cliente extranjero fue China, que solicitó 16 aparatos en 1933. Armados con ametralladoras gemelas Vickers, los CR.32 chinos demostraron su valía contra los invasores japoneses, y fueron considerados superiores a los biplanos Curtiss Hawk con los que estaban equipadas la mayor parte de las unidades chinas en el periodo 1936-37. La fuerza aérea húngara recibió 76 CR.32 entre 1935 y 1936 que fueron empleados en su mayor parte como entrenadores de caza, aunque se usaron en combate contra Checoslovaquia en marzo de 1939 durante la anexión del territorio de Rutenia. Los húngaros experimentaron con un CR.32 dotado de motor radial Gnome-Rhône 14Mars de 750 caballos (559 kW). El aparato así modificado alcanzó unos impresionantes 420 km/h a 4.000 metros, pero la incapacidad del gobierno húngaro para obtener más motores coartaron el plan de remotorizar todos los CR.32 disponibles.

El CR.32bis, fabricado desde 1935, difería primordialmente en su armamento, compuesto por dos ametralladoras SAFAT de 7’7 mm. bajo las alas además de las anteriores de 12’7 mm. o 7’7 mm. sobre el fueselaje, pero el peso extra de las armas bajo las alas a menudo llevaba a suprimirlas. Se fabricaron un total de 328 de los que la Regia Aeronautica recibió 283 y los restantes 45 fueron exportados a Austria, que los solicitó en la primavera de 1936 para equipar a la Jagdgeschwader 11 con base en Neustadt (Viena). En marzo de 1938 las unidades austriacas fueron absorbidas por los grupos de caza de la Luftwaffe, pero tras un breve periodo, los restantes 38 aparatos fueron cedidos a Hungría. El modelo siguiente, CR.32ter, que igualmente difería en su armamento, poseía sólo dos ametralladoras SAFAT de 12’7 mm.. Se fabricó un total de 130 aviones, todos ellos sirvieron en España con la Aviazione Legionaria italiana (43) y la fuerza aérea Nacionalista (60). La serie de producción final fue el modelo CR.32quater, del que se realizaron 398 aviones que completan el total fabricado del CR.32 a 1.212 unidades. Difería en su menor peso aunque su armamento era idéntico al CR.32ter. La Aviación Legionaria en España recibió 105, 27 fueron suministrados a los Nacionalistas, Venezuela adquirió 10 y un escaso número, estimado en 4 aparatos, fue a Paraguay. El resto fue entregado a la Regia Aeronautica. Al término de la Guerra Civil Española en la primavera de 1939, los CR.32 de la Aviación Legionaria supervivientes fueron cedidos a España. Además este país adquirió una licencia de fabricación en 1938 mediante la cual Hispano-Aviación construyó 100 aparatos con la designación Ha-132-L Chirri, algunos de los cuales permanecieron en servicio como entrenadores acrobáticos hasta 1953.

En un esfuerzo por mejorar las prestaciones del CR.32 se fabricaron algunos prototipos más, pero ninguno llegó a ponerse en producción. Entre ellos tres CR.33 dotados de motor Fiat A.33 RC.35 de 700 caballos (522 kW), siendo volado el primero de ellos (MM 296) en 1935 y los otros dos en 1937. Anteriormente, en 1934, Fiat había probado un prototipo CR.40 de morro corto (MM 202) que fue construido a la vez que el prototipo del CR.32. Su diferencia estaba en su ala de gaviota unida directamente a la parte superior del fuselaje y su motor radial Bristol Mercury IV de 525 caballos (391 kW). Fue seguido del CR.40bis (MM 275) con la misma configuración en su ala y dotado de un motor radial Fiat A.59R de 700 caballos (522 kW) que proporcionaba unos decepcionantes 350 km/h. El último de estos prototipos experimentales fue el CR.41 (MM 207), de configuración general idéntica al CR.40, pero con motor de 900 caballos (671 kW) Gnome-Rhône 14Kfs y mayor superficie en la deriva para mantener la estabilidad direccional con un motor más potente. Cuando fue probado durante 1936-37, el CR.41 consiguió una velocidad punta de 381 km/h, pero su desarrollo fue abandonado en favor del CR.42 posterior.



Not content with the excellent agility displayed by the CR.30 and determined to achieve an overall improvement in performance, Celestino Rosatelli and his design team produced a new fighter closely resembling the CR.30 but somewhat refined and with reduced overall dimensions. Manoeuvrability was enhanced by a judicious redistribution of loading, achieved mainly through relocation of fuel tanks. The resulting Fiat CR.32 prototype (MM 201) took the air for the first time on 28 April 1933. It was an instant success, the first production order being received in March 1934, and the type soon equipped the 1°, 3° and 4° Stormi of the Regia Aeronautica. Series aircraft had variable-pitch propellers and could be equipped with a radio transmitter-receiver, panoramic camera or bomb racks. Modified versions for the Regia Aeronautica were built up to 1939, each designed to reduce all-up weight and improve performance. In addition, the CR.32 was demonstrated widely abroad and attracted considerable export orders.

The CR.32 was used extensively in operations supporting the Nationalists in the Spanish Civil War, soon gaining a reputation as one of the outstanding fighter biplanes of all time. At least 380 took part in the air battles fought over Spain, proving formidable adversaries to the Soviet Polikarpov I-15 biplanes and Polikarpov I-16 monoplanes which formed the backbone of the Republican fighter arm. Like the earlier CR.30, the CR.32s were used for numerous aerobatic displays, many of them in Italy. On the occasion of visits by foreign statesmen the 40º Stormo, based at Rome, invariably put on impressive shows with formations of five or 10 aircraft. During 1936 displays were given in other European capitals and major cities, and in 1937 throughout South America. The team’s return to Europe culminated in a brilliant display at Berlin.

The remarkable aerobatic characteristics of the CR.32 and its undoubted success in Spain misled the Italian air ministry, which formed the view that a fighter biplane still had potential as a weapon of war, with the result that the CR.42, developed from the CR.32, was already an outdated concept before the prototype made its first flight.

The CR.32 itself soldiered on into World War II and, when Italy declared war in June 1940, 324 were still in first-line service, although by then hopelessly outclassed. Some were adapted as night-fighters, while those operated by units in Libya were used largely in the ground-attack role against British troops. The greatest wartime successes achieved by CR.32s were in Italian East Africa, aircraft of the 410ª and 411ª Squadriglie destroying a number of British and South African aircraft before the final Italian surrender.

The Regia Aeronautica received 291 of the original CR.32 version, including prototypes, and the first export customer was China which ordered 16 aircraft in 1933. Armed with twin Vickers machine-guns, China’s CR.32s gave a good account of themselves against the invading Japanese, and were regarded as superior to the Curtiss Hawk biplanes with which most Chinese fighter units were equipped in the period 1934-36. The Hungarian air arm received 76 CR.32s in 1935-6 for use largely as fighter-trainers, but these fired their guns in anger when Hungary moved against the remnants of Czechoslovakia in March 1939, ultimately annexing the territory of Ruthenia. The Hungarians experimented with a CR.32 powered by a 750-hp (559-kW) Gnome-Rhône 14Mars radial engine. The modified aircraft achieved an impressive maximum speed of 261 mph (420 km/h) at 13,125 ft (4000 m), but the Hungarian government’s inability to obtain more Gnome-Rhône engines thwarted the plan to re-engine all available CR.32s.

The CR.32bis, which was produced from 1935, differed primarily in its armament, having provision for two forward firing 7.7-mm (0.303-in) SAFAT machine-guns in the lower wings in addition to two fuselage weapons of either 12.7-mm (0.5-in) or 7.7-mm (0.303-in) calibre, but the extra weight of the wing mounted weapons often led to them being discarded. A total of 328 was built, the Regia Aeronautica receiving 283 with the balance of 45 being supplied to Austria, these being ordered in the spring of 1936 to equip Jagdgeschwader 11 at Wiener Neustadt. In March 1938 the Austrian units were absorbed into Luftwaffe fighter groups, but after a brief period the 36 remaining aircraft were handed over to Hungary. The following CR.32ter, which again differed mainly in armament, had only two SAFAT 12.7-mm (0.5-in) machine-guns. A total of 103 was built, all of them serving in Spain with the Italian Aviazione Legoniaria (43) and the Spanish Nationalist air arm (60). Final series version was the CR.32quater, of which 398 were built to bring total production of this fighter to 1,212; it differed by being lighter in weight but had the same armament as the CR.32ter. The Aviazione Legionaria in Spain received 105, 27 were supplied to the Spanish Nationalist air force, Venezuela acquired 10 and a small number, estimated at four, went to Paraguay; the balance was delivered to the Regia Aeronautica. When the Spanish Civil War ended in the spring of 1939, survivors of the CR.32s operated by the Aviazione Legionaria were handed over to Spain. In addition, Spain had acquired a manufacturing licence in 1938, Hispano Aviacion building 100 machines under the designation HA-132-L Chirri; some of these remained in service as aerobatic trainers up to 1953.

In attempts to improve performance of the CR.32 a number of experimental prototypes were built, but none gained production status. They included three CR.33s powered by the 700-hp (522-kW) Fiat A.33 RC.35 engine, the first (MM 296) being flown in 1935 and the other two in 1937. Earlier, in 1934, Fiat had flown a CR.40 short-nosed prototype (MM 202) which had been built in parallel with the original CR.32 prototype. It differed by having a gull-wing attached directly to the top of the fuselage and was powered by a 525-hp (391-kW) Bristol Mercury IV radial engine. It was followed by the CR.40bis (MM 275) which retained the same wing configuration as the CR.40; powered by a 700-hp (522-kW) Fiat A.59R radial engine it had a disappointing maximum speed of only 217 mph (350 km/h). The last of these experimental prototypes was the CR.41 (MM 207), of the same general configuration as the CR.40 it differed in having a 900-hp (671-kW) Gnome-Rhône 14Kfs engine and vertical tail surfaces of increased area to maintain directional stability with the more powerful engine. When tested during 1936-37, the CR.41 demonstrated a maximum speed of 237 mph (381 km/h), but its development was abandoned in favour of the later CR.42.


FUENTES Y REFERENCIA – SOURCES & REFERENCE

David Mondey, The Hamlyn Concise Guide to Axis Aircraft of World War II, Chancellor Press, 1996.

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