jmodels.net

Web de modelismo / Air, land & sea modeling site

Fokker T.VIII


Hidroavión holandés
Dutch seaplane

 


DATOS TÉCNICOS
(Modelo T.VIII-W/G)
TECHNICAL DATA
(Model T.VIII-W/G)
TIPO:Hidroavión triplaza torpedero y bombardero. TYPE:Three-seat torpedo and bomber floatplane.
TRIPULANTES:3 CREW:3
ENVERGADURA:17’98 m. SPAN:59 ft.
LONGITUD:13’04 m. LENGTH:42.8 ft.
ALTURA:5’02 m. HEIGHT:16.5 ft.
SUPERFICIE ALAR:43.99 m². WING AREA:473.6 ft².
PESO EN VACÍO:3.099 kg. EMPTY WEIGHT:6,834 lb.
MOTOR:2 Wright Whirlwind R-975-E-3 radiales de 9 cilindros y 450 caballos. ENGINE:2 Wright Whirlwind R-975-E-3 450hp nine-cylinder radials.
ARMAMENTO:

  • 2 ametralladoras de 7’92 mm.
  • 600 kg de bombas o un torpedo.

ARMAMENT:

  • 2 0.312 in. machine-guns.
  • 1,323 lb bombs or one torpedo.
VELOCIDAD MÁX.:284 km/h. MAX. SPEED:177 mph.
TECHO:6.797 m. CEILING:22,300 ft.
ALCANCE:2.751 km. RANGE:1,710 ml.
PRIMER VUELO:Inicios de 1939. FIRST FLIGHT:Early 1939.
VERSIONES:6 VERSIONS:6
CONSTRUIDOS:36 (todas las versiones). BUILT:36 (all versions).

A inicios de los años 30 la creciente crisis mundial tuvo repercusiones en muchos aspectos de la vida en Holanda, como en casi todos los países. Cada año se destinaban fondos muy limitados para la adquisición de material militar, por lo que todas las fuerzas militares holandesas seguían operando con su equipo obsoleto. La situación era especialmente grave para el Ejército y la Marina holandeses, al no poder reemplazar su material, que se deterioraba con rapidez. Sin embargo, cuando Alemania comenzó a rearmarse, el gobierno holandés cambió su política gradualmente y comenzó a destinar más dinero para equipo militar, especialmente para aviones nuevos.

En aquellos momentos una de las necesidades de la Marina holandesa era un hidroavión torpedero de defensa costera y reconocimiento que sustituyera al Fokker T.IV en servicio por entonces en las Indias Orientales Holandesas. Más específicamente, la Marina necesitaba de Fokker un nuevo hidroavión bimotor capaz de llevar un torpedo o bombas en su interior. El pedido se realizó en 1938 y el avión recibió la designación del fabricante T.VIII-W.

El pedido inicial fue de cinco aparatos y las especificaciones solicitaban que su uso primario había de ser la defensa costera. Por ello debía de tener gran velocidad y amplio radio de acción. Además, tendría amplia capacidad de carga, tres tripulantes y sus dos motores de entre 400 y 700 caballos debían darle una velocidad máxima de 280 km/h.

El primer Fokker T.VIII-W estuvo listo para pruebas de vuelo a inicios de 1939 y el lote completo se hubo terminado el 1 de junio de dicho año. La Marina se mostró tan satisfecha, que pidió otro lote de 26 aparatos. La mayoría iban a ser destinados a las Indias Orientales. El T.VIII-W se construyó en dos versiones. Fokker no era capaz aún de poner en funcionamiento una línea completa de producción de aviones de metal dadas las restricciones de tiempo para la entrega, por ello se decidió que los lotes iniciales se fabricarían como hasta entonces y en una fase posterior se realizaría el cambio a la producción sólamente en metal.

Por este motivo, el primer avión tenía el fuselaje fabricado en tres partes. La parte delantera era de duraluminio monocasco, la central toda de madera y construida formando una unidad con las alas, que eran también de madera. Se cuidó especialmente el que el ala fuese estanca. La parte trasera del fuselaje se hizo de tubos de acero entelados, al igual que los estabilizadores. Por último, los flotadores se fabricaron de duraluminio y se componían de seis compartimientos estancos.

El morro, recubierto de ventanas de plexiglás, alojaba al observador, que disponía de un panel de puntería delante de él en el suelo. Tras él estaba la carlinga, a cuyo lado izquierdo se sentaba el piloto, casi en línea con el borde de ataque del ala y detrás de él iba el operador de radio que manejaba también la ametralladora trasera. El lado izquierdo del fuselaje llevaba una segunda ametralladora fija que manejaba el piloto. El torpedo o las bombas se cargaban en una bodega interna con puertas de mecanismo hidráulico. La capacidad de carga de bombas era de 600 kilos. Los tanques de combustible, con capacidad de 1.000 litros, iban en las alas entre los dos largueros principales y tras paneles cortafuegos en las góndolas. Los motores eran dos Wright Whirlwind radiales de 425 caballos de hélices bipalas.

De la versión descrita, que recibió la designación T.VIII-W/G (del holandés Gemengd, “Mixto”), se produjeron 19 aparatos para la Marina Real holandesa que fueron codificados con los números de serie R-1 a R-19. A éstos les siguió una segunda versión de construcción completamente metálica llamada T.VIII-W/M (“Metal”). De ella la Marina pidió 12 hidroaviones para prestar servicio en las Indias Orientales pero nunca llegaron allí. La versión metálica tenía las mismas dimensiones, motores y equipo que la de construcción mixta, pero era algo más pesada. Los números de serie asignados a este segundo lote fueron R-20 a R-31.

Cuando estalló la guerra en septiembre de 1939, los primeros cinco aviones estaban siendo usados para pruebas y experimentos de vuelo, incluido el lanzamiento de torpedos. Pronto se hizo necesario disponer de los T-VIII-W para patrullar aguas territoriales y evitar la violación de la neutralidad holandesa, que aún se tenía la esperanza de poder mantener. En la primavera de 1940 se pudo disponer del primer avión del segundo lote y se intentó entregar el resto lo antes posible. Los aparatos de código R-6 al R-10 fueron entregados a la Marina el mismo día (10 de junio de 1940) en que Holanda fue invadida y el R-11 se terminó logrando escapar a Gran Bretaña durante los cinco días de guerra. El 7 de mayo la Marina había ya decidido dispersar los T.VIII-W en previsión del ataque.

Durante los días de guerra los T.VIII-W, o aviones-R como se les conoció en la Marina, estuvieron muy activos. Algunos fueron destruidos por la aviación alemana, pero otros más afortunados consiguieron alcanzar Gran Bretaña o Francia, donde la situación era ya tan grave, que finalmente hubieron de cruzar también el Canal. Sólo llegaron ocho aviones (R-1, R-3 y del R-6 al R-11), que fueron repintados en camuflaje de la R.A.F. y asignados al Mando Costero. El 1 de junio de 1940 se creó el Escuadrón Nº 320 (Holandés) de la R.A.F. basado en Pembroke Dock, en la costa suroeste de Gales. También recibieron los nuevos números de serie AV-958 al AV965. Sus misiones consistían en escoltar convoys en el Canal de Bristol, con patrullas que llegaban hasta el Mar de Irlanda, y protegerlos contra los submarinos y bombarderos de largo alcance enemigos. Algunos T.VIII-W se perdieron en accidentes y la falta de piezas de repuesto hizo necesario canibalizar otros para mantener a los últimos cuatro operativos. El escuadrón fue posteriormente dotado de bombarderos británicos Hudson y trasladado a Leuchar en Escocia. Los T.VIII-W supervivientes fueron almacenados en Felixstowe.

La Marina alemana también usó el T-VIII-W. Tras la capitulación holandesa, los alemanes ocuparon la fábrica Fokker y hallaron los restos de los 19 T.VIII-W del modelo G casi terminados mientras se construían otros 12 aparatos metálicos. El mando alemán ordenó la terminación de ambos lotes y, tras ser probados en la base naval de Schellingwoude, al norte de Amsterdam, fueron enviados a Alemania. Fueron empleados principalmente en vuelos de patrulla en el Mediterráneo.

Finlandia también se interesó por este hidroavión de Fokker y en 1939 envió especificaciones que pedían prestaciones y capacidad de carga mucho más altas. Para atender estas peticiones Fokker diseñó una versión algo más grande y pesada del T.VIII-W. Esta versión poseía 1’80 metros más de fuselaje con mayor superficie alar. Fokker propuso tres versiones a los finlandeses (T.VIII-A, B y C), que diferían sólo en los motores. El gobierno finés escogió la última y en 1939 hizo un pedido de cinco aviones. Este pedido dio origen a la versión más destacable del diseño de Fokker: el aparato terrestre designado T.VIII-L. Uno de los requisitos finlandeses era que el avión tuviese tren de aterrizaje intercambiable (ruedas, flotadores o esquíes) y por ello solicitaron la entrega de uno de los aviones con la configuración terrestre. Sólo se construyeron cuatro pero cayeron en manos alemanas y nunca volaron a Finlandia.

Este diseño también fue consecuencia del interés inicial del Cuerpo Aéreo del Ejército holandés en él. El Ejército lo estudió en 1937 pero a la vez se consideraron otras propuestas extranjeras de aviones de fabricación completamente metálica. El hecho de que el T-VIII-W fuese de construcción casi totalmente de madera, hizo decaer sus expectativas iniciales.



In the early thirties the growing world crisis had its repercussions on many aspects of life in the Netherlands, as in almost every country in the world. Each year only very limited funds were made available for military procurement, consequently all Dutch military forces had to carry on with their already obsolete equipment. This situation was particularly serious for the Army and Navy, the replacement of quickly deteriorating equipment being necessary but at the same time almost impossible. However, when Germany started building up strong military forces, the Dutch government gradually changed their minds and more money ultimately bacame available for the procurement of military equipment, specially for new aircraft.

At that time one of the requirements of the Dutch Navy was for a coastal defence and reconnaissance aircraft on floats, carrying floats or a torpedo to replace the Fokker T.IV in service then in the Dutch East Indies. More especifically, the Navy needed a new twin-engined floatplane from Fokker which could carry a torpedo internally to be replaced by a number of bombs. This order was placed in 1938 and the aircraft received the Fokker designation T.VIII-W.

The initial order was for five aircraft and the specifications stated that the aircraft was in the first place intended for coastal defence. For that reason it was to have a high speed and great range. Moreover, it was to have a large payload capacity, a crew of three and two engines of 400-700hp were to give it a maximum speed of 175 mph.

The first T.VIII-W was ready to make its test flights early in 1939 and the entire batch of five was completed by 1st June of that year. The Navy was so satisfied that a further batch of 26 was ordered. Most of these were intended for service in the Dutch East Indies. The T.VIII-W was built in two versions. As Fokker was not still in a position to build up a production line for large metal aircraft within the desired time limits, it was decided that the initial batches should be built in the old way and that a switch to all-metal production should be made at a later stage.

Consequently, the first aircraft had a fuselage built in three parts. The front part was a dural monocoque construction. The central part was of all-wooden construction and built as one unit with the wings, which was also built entirely of wood. Much care was taken to make the wing completely watertight. The rear part of the fuselage was built of steel tubes and fabric covered, as were the tailplanes. Finally, the floats were made of dural and consisted of six watertight compartments.

The fuselage nose, which featured large plexiglass windows, accommodated the oberver, who had a bomb aiming panel in the floor in front of him. Behind him was the cockpit in which the pilot sat on the left side, almost in line with the wing leading edge and just behind him sat the wireless operator who also could man the movable rear gun. A second machine-gun was mounted in a fixed position on the port side of the fuselage and operated by the pilot. The torpedo or the bombs were carried in a hold below the wing centre section, which had hydraulically operated doors. A total bomb load of 1,330 lbs. could be carried. Fuel tanks with a total capacity of 1,000 litres were placed in the wing between the two main spars, the oil tanks being placed behind the firewalls within the engine mountings. The engines were 425hp Wright Whirlwind radials, driving two-bladed airscrews.

This version described, which received the designation T.VIII-W/G (from the Dutch word Gemengd, “Mixed”), was produced in a quantity of 19 aircraft for the Royal Netherlands Navy, and were allocated the serial number R-1 to R-19. They were followed by a second version, which was of all-metal construction and was designated T.VIII-W/M (“Metal”). Of this version the Navy ordered 12 aircraft intended for service in the Dutch East Indies but they never arrived there. The all-metal version had the same dimensions, engines and equipment as the mixed construction version, but it was somewhat heavier. Serial numbers R-20 to R-31 were allocated to this batch of 12 aircraft.

When the war broke out in September 1939 the first five aircraft were used for test flying and experiments, including trials with dummy torpedos. Soon it became necessary to make the T-VIII-Ws available for patrol flights over territorial waters, to guard against violations of Dutch neutrality, which at that time it was still hoped to maintain. In the spring of 1940 the first aircraft of the second batch became available and these were delivered as quick as possible. Thus R-6 to R-10 had reached Dutch naval units on the same day (10th May 1940) that Holland was invaded and another one (R-11) was completed and flown out to Britain during the five days of war. On 7th May the naval staff had already decided to disperse the T.VIII-W aircraft.

During the days of war the T.VIII-Ws, or R-aircraft as they were called by the Navy, were very active. Some of them were destroyed by German attacking aircraft, but others were luckier and managed to cross the Channel to Britain, or to France, where the situation was already so serious that they eventually had to fly to England. Only eight aircraft arrived to safety (R-1, R-3 and R-6 to R-11) and they now got a R.A.F. camouflage and were incorporated into Coastal Command. On 1st June 1940 No. 320 (Dutch) Squadron was formed and based at Pembroke Dock on the south-western coast of Wales. They were also given R.A.F. serial numbers AV-958AV965. The Dutch squadron in British service scorted convoys in the Bristol Channel with patrols eventually extending to the Irish Sea against German U-boats and long-range bombers. Some of the T-VIII-Ws were lost in accidents and the lack of spare parts made necessary to cannibalize others to maintain the last four operational. The squadron was provided with British Hudson bombers and moved to Leuchars in Scotland. The remaining T.VIII-W aircraft were transferred to Felixstowe for storage.

The German Navy operated the T-VIII-W also. After the capitulation of the Dutch forces, the Germans occupied the Fokker works and found the remainder of the batch of 19 “mixed” T.VIII-Ws in the final stages of construction while work was in progress on the batch of 12 aircraft of all-metal construction. They ordered the completion of both batches and after they had been test-flown from the naval base of Schellingwoude, north of Amsterdam, they were transferred to Germany. The German Navy used them mostly for patrol flights in the Mediterranean area.

Finland became interested in the Fokker floatplane and in 1939 sent specifications that called for considerably higher performance and load carryng capacity and to meet the requirements Fokker designed a somewhat larger and heavier version of the T.VIII-W. This version featured a six foot longer fuselage while wing area was also increased. The manufacturer proposed three versions (T.VIII-A, B and C) to the Finns, which only differed in power plant. The Finnish government chose the last one and in 1939 an order for five aircraft was placed. This order led to the construction of the most remarkable version of this Fokker design: the landplane that was designated T.VIII-L. One of the requirements of the Finnish specification was that the aircraft should have an interchangeable float/wheel/ski undercarriage, and consequently the Finns soecified that one aircraft should be delivered in landplane configuration. Only four L version aircraft were built but they fell in German hands and were never sent to Finland.

This design was also consequence of the early interest of the Dutch Army Air Corps in the Fokker project. The Army studied the T.VIII-W in 1937 but several foreign offers for all-metal aircraft were also considered and the mainly wooden configuration of the floatplane hindered the Army’s interest.


FUENTES Y REFERENCIA – SOURCES & REFERENCE

B. van der Klaauw, The Fokker T.VIII, Grange Books, 1967.

©jmodels.net

A %d blogueros les gusta esto: