A-26 A/B Invader [Italeri 1/72]

Referencia – Kit reference: Italeri 1274

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (96 piezas), plástico transparente (4 piezas).
  • Injected plastic (96 parts), clear plastic (4 parts).

CALCAS – DECALS:

  • Impresas por Cartograf. Escarapelas norteamericanas, panel de instrumentos, distintivos decorativos de aviones (nose art), marcas del fuselaje y alas más diversos estarcidos. Aspecto fino y muy brillante. Buen registro y saturación de color. Sin exceso de soporte.
  • Printed by Cartograf. US markings, instrument panel, nose art, fuselage and wings markings and stencils. Thin and very glossy finish. Good register and color saturation. No excess of carrier.

OPCIONES – OPTIONS:

  • A-26B Stinky. 386th Bomb Group. 552nd Bomb Squadron. Beaumont-sur-Oise (France), Spring 1944.
  • A-26B Kiwi Boid. 386th Bomb Group. 554th Bomb Squadron. France, 1945.
  • A-26B. 12th Air Force. 47th Bomb Group. 86th Bomb Squadron. Italy, 1945.
  • A-26B Rose Marie. 416th Bomb Group. 670th Bomb Squadron. France, 1945.

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto doblado de 10 páginas impreso en blanco y negro. Contiene un sumario histórico sobre el avión, un plano de piezas numerado, una lista de colores con referencias de pinturas de Italeri/Model Master y en código Federal Standard, 13 secuencias de montaje y 2 páginas de perfiles.
  • 10-page folded brochure printed in black and white. It contains a historical summary about the aircraft, a numbered parts plan, a list of colors with matches in Italeri/Model Master paints and the Federal Standard code, 13 assembly chapters and 2 pages of profiles.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Detalle decente en general, destacando la carlinga. Calcas.
  • Decent overall detail, especially inside the cockpit. Decals.

LO PEOR – THE WORST:

  • Marcas de eyector internas. Motores. Bodega de bombas y pozos con detalle básico.
  • Internal pin marks. Engines. Sparse bomb bay and wheel wells.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • El molde de Italeri adelantó al de Airfix hace mucho tiempo y sigue siendo el mejor de este avión en la escala 1/72 por ahora. El detalle en general es adecuado y decente, aunque se le puede sacar mucho más partido de mejorarse algunas zonas de la maqueta.
  • Italeri surpassed the previous Airfix A-26 long ago and this kit is still the best of an early A-26B in the 1/72 scale. Detail is overall decent and quite correct for this version, though it has a lot of potential to be improved in some elements. 

La maqueta

Desde los años 70 hasta inicios de este siglo no hubo en el mercado maqueta alternativa y fácil de conseguir a la de Airfix en la escala 1/72. Además de ser muy vieja, y como tal un producto de su tiempo, el fabricante lleva muchos años sin reeditarla. Acaso la veamos un día en la colección Vintage Classics o como molde nuevo, aunque soy escéptico sobre esto último. Esta maqueta permite hacer tanto un A-26B (un bombardero con capacidad de ataque al suelo con el morro artillado) como un A-26C (variante de bombardeo con morro acristalado).

Hace más de 20 años Italeri trajo un nuevo Invader, pero su primera maqueta, un B-26K Counter Invader, resultó una decepción por sus múltiples errores. Sin embargo, los bastidores de la primera entrega anunciaban que le seguirían las versiones B y C. Hasta el momento, Italeri lleva ya cinco cajas, casi todas del modelo B y sólo una del C. Salvo en la primera edición, que lógicamente incluye aparatos empleados en Vietnam y en África en los años 60, las demás contienen aviones situados cronológicamente en el final de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y la Argelia francesa. Por otra parte, Revell también sacó una maqueta del molde de Italeri que retrataba un A-26B con versiones norteamericanas y francesas de posguerra.

El título de esta caja, única en este aspecto, no debe llamar a engaño al modelista porque en realidad sólo contiene el modelo A-26B porque el B-26A, un proyecto de bombardero nocturno, no llegó a fabricarse en serie. Puede ser una suposición sin fundamento, pero acaso la marca pretendió dar a entender que la edición contiene aviones del modelo B temprano empleado inicialmente durante la Guerra Mundial en frentes europeos.

La caja contiene cuatro bastidores de piezas, dos de ellos iguales, un bastidor transparente, la hoja de calcas y las instrucciones. El moldeado de las piezas es correcto, sin rebabas evidentes ni deformaciones. Sin embargo, hay marcas de eyector que afectan al detalle de los lados internos del fuselaje, a varios mamparos de la carlinga y al asiento del piloto, así como en el interior de los pozos y sobre las compuertas, aunque estas son menos visibles y además pueden taparse sin arruinar el detalle adyacente. Las líneas de paneles de la maqueta vienen muy completos, aunque faltan pocos que mencionaré en su lugar apropiado. Creo que las líneas están grabadas con precisión y finura, aunque seguramente no serán del gusto de todo modelista. También hay zonas representadas en un relieve muy fino, por ejemplo dentro de los pozos.

Las opciones de montaje incluidas en las instrucciones son dos: la torreta superior puede llevar el mantelete cerrado del modelo inicial, anterior a la publicación de la Technical Order 11-70-14 de julio de 1945, o bien el modelo ranurado empleado posteriormente, al parecer para reducir las turbulencias. El folleto no nos indica que la correcta en esta maqueta es la primera de ellas. También podemos añadir los cuatro contenedores subalares con dos ametralladoras de 12,7 mm en cada uno, pero sólo en las versiones de pintura B y D.

Estos contenedores resultan un quebradero de cabeza para el modelista que pretenda cierto rigor histórico. En principio este armamento se introdujo como alternativa a las seis ametralladoras de las alas. Sin embargo, en ciertos momentos las fábricas introdujeron estos contenedores según el lote de producción, aunque también las unidades podían adoptarlos como modificaciones sobre el terreno. Además, hay que considerar las varias alteraciones que sufrió el avión en los programas de armamento de posguerra. Con este panorama, lo mejor puede ser que el modelista los emplee como guste, o bien que busque imágenes de un avión concreto que los llevase. De hecho, la propia Italeri parece haber acabado harta del asunto y los ofrece como alternativa genérica sin más indicaciones en las maquetas posteriores a esta. Para cerrar la digresión diré que las fotos de Kiwi Boid (opción B en la maqueta) lo muestran con y sin las ametralladoras bajo las alas.

La edición incluye aviones empleados en el teatro europeo, por ello las opciones de pintura no pueden ofrecernos nada más que acabados en aluminio, salvo el panel superior del morro y los laterales de los cubremotores adyacentes a la carlinga pintados en Olive Drab. Las diferentes marcas de la cola son las mayores diferencias entre los aparatos, así como las puntas de color en uno de ellos.

Revisión

Los lados internos del fuselaje contienen diversos instrumentos y equipo simulados en relieve en la carlinga y el compartimento trasero, así como finas y tenues líneas en relieve en la zona de la bodega de bombas, comprendida entre la carlinga y el puesto de artillero. Desgraciadamente hay varias marcas de eyector que arruinan el detalle y que son perceptibles a través de los paneles acristalados. Lo primero que se coloca sobre estos paneles son los soportes y cuatro bombas. Los primeros son de una pieza a cada lado y las bombas está representadas en mitades con las aletas y hélices de las espoletas en las piezas.

El suelo de la carlinga y el del puesto de bombardero, que no es aplicable en el A-26B, están integrados en una pieza. Contiene la consola central con las palancas mal simuladas en la parte delantera más diverso instrumental y el asiento en el puesto de bombardero. En la parte posterior también encontramos varios dispositivos, uno de ellos tiene un pequeño rechupe sencillo de tapar. El asiento del navegante, en forma de sillín de bicicleta, incluye su arnés en relieve y también está moldeado con el suelo. El detalle separado comprende los controles y el asiento del piloto, de formas correctas y una marca leve en el lado anterior del respaldo, además de un pequeño panel y la mira Norden para el bombardero.

El suelo de la carlinga está compartimentado por tres paneles detallados con diverso equipamiento y marcas en los lados supuestamente no visibles. El modelista puede plantearse taparlas todas a fin de evitar sorpresas posteriormente. Uno de los mamparos contiene el panel de instrumentos, representado por una calca, los pedales del piloto y la base del colimador.

El lado inferior del suelo sirve a su vez como fondo del pozo de la rueda delantera. Aquí encontramos cierto detalle simulado en relieve. Los lados del pozo están formados por dos piezas unidas a las compuertas abiertas, que muestran muy buen detalle interno, con algunas marcas leves que eliminar. La parte posterior del pozo está unida al mamparo trasero de la carlinga.

En este modelo B el morro cerrado sin acristalamiento viene separado del fuselaje. La pieza, lógicamente, se estrecha hacia la punta, por ello hay que considerar si el innecesario puesto de bombardero debe cortarse del suelo para no comprometer el ajuste del morro cuando el suelo ya está pegado al fuselaje. La operación facilitará además introducir en el morro algo más de los 20 gr de contrapeso que las instrucciones aconsejan porque tal cantidad parece insuficiente.

La parte posterior del fuselaje lleva otros tres mamparos adicionales detallados y con marcas leves además de la ventanilla transparente del lado de estribor. El panel intermedio incluye también la parte posterior de la bodega de bombas. El último panel posee la puerta de acceso reproducida, pero incorrectamente cerrada. Los instrumentos de puntería del artillero se colocan una vez cerrado el fuselaje, haciendo coincidir la columna de doble periscopio con el panel acristalado superior. El periscopio no tiene salida en la parte inferior y habría que reproducirlo con su lente. El sistema de puntería está decentemente representado alrededor de la columna, con el asiento y el panel delantero separados. Este último muestra varios cilindros de aire y algún instrumento o equipo.

Las mitades del fuselaje están fabricadas sin el morro ni los paneles de las torretas. El panelado está grabado en su gran mayoría, aunque falta la compuerta inferior de acceso al compartimento de cola. Las lengüetas de unión de las alas, visibles dentro del fuselaje, deben quedar tapadas, al menos parcialmente, por los soportes de las bombas. En este caso las comprobaciones parecen mucho más necesarias que de costumbre.

La cubierta transparente de la carlinga tiene un grosor decente. Las ventanillas están grabadas con finura y las superficies no transparentes nítidamente marcadas con acabado traslúcido. La forma plana del techo es la correcta para esta versión. La pieza del acristalamiento dorsal es algo más delgada que la anterior y cuenta con el mismo detalle bien reproducido. Como ya he mencionado, la pieza debe taladrarse antes de pegarla para colocar la salida del periscopio superior del artillero, al que también habría que rehacer el extremo y añadir la lente si somos puntillosos.

El morro separado corresponde al modelo inicial de seis ametralladoras no emplazadas en paralelo. Las armas están moldeadas en su mayoría en la pieza, salvo las más avanzadas, que tienen los cañones aparte. En el detalle faltan las aberturas de expulsión de los casquillos, aunque estas solían taparse.

Las torretas van situadas sobre un panel exento del fuselaje. Como indiqué antes, la torreta superior dispone de alternativa, pero no así la inferior, que presenta el modelo inicial con mantelete, moldeado entre los cañones de las ametralladoras. Mientras que la torreta ventral sólo dispone de una pieza redonda y simple que permite girarla, la superior lleva la base del dispositivo con una extraña forma redondeada en lugar de cuadrada con la forma de los contenedores de munición. La torre del modelo tardío lleva los cañones insertados en ranuras.

El fuselaje se completa con la adición de un mástil sobre la carlinga, el carenado en forma de lágrima de la antena DF y las compuertas de la bodega de bombas. Estas últimas incluyen las bisagras y están detalladas en relieve por dentro, con algunas marcas de eyector que limpiar. Aparentemente, de acuerdo con las instrucciones, las compuertas sólo pueden colocarse en posición abierta.

Las mitades de las alas presentan paneles grabados similares a los del fuselaje, pero con un detalle más profuso en los numerosos accesos y tapas. Tanto la parte superior de las góndolas como las superficies de control están moldeadas en las piezas superiores. Las bisagras están bien reproducidas, lo mismo que las luces de las puntas, pero estas carecen de piezas transparentes para simularlas. Antes de unir las mitades debemos decidir si incluiremos los contenedores subalares para taladrar los agujeros donde instalarlos.

Las luces de aterrizaje poseen buena definición pero carecen de la lente, que hay que fabricar. Las piezas superiores incluyen las tres ametralladoras moldeadas in situ, aunque ninguno de los aviones plasmados en las instrucciones aparece con ellas y por ello hay que suprimirlas. De esta forma, también es lógico que las salidas de los casquillos y los paneles de municionamiento no estén reproducidos. Las tomas de refrigeración del aceite de los motores situadas en los bordes de ataque presentan un perfil correcto con una aleta en su interior separando los conductos. Los contenedores de las ametralladoras subalares están divididos en mitades con un cañón en cada una sin el vano de salida del tubo. Las salidas de los expulsores de los casquillos están grabadas pero no abiertas.

La parte inferior de las góndolas de los motores está separada en mitades. El interior de los pozos muestra líneas muy finas en relieve con algunas marcas de eyector encima del detalle. Los capós son de una pieza con la toma de aire superior bien definida y las aletas marcadas. Estos elementos van superpuestos sobre cilindros pegados al frontal de las góndolas en cuyo interior se instalan los motores y los ejes de las hélices. Los motores está representados sobre la clásica pieza redonda con los cilindros medio moldeados encima. Su aspecto es bastante pobre y, junto con la bodega de bombas y los pozos, son de lo peor de la maqueta. Sin embargo, las hélices están bien reproducidas, con torsión y finura muy buena en las palas. Además, Italeri provee también los estarcidos de las palas, detalle que la mayoría de fabricantes omite.

La cola y los estabilizadores se han grabado con nitidez y limpieza. Los estabilizadores presentan un diedro muy acusado al pegarlos a la cola, sin embargo las instrucciones no indican cuántos grados son necesarios. El modelista sin contemplaciones realizará la operación “a ojímetro”, que suele ser la forma más empleada en cualquier maqueta y en el modelismo en general, por mucho que los exquisitos narcisos afirmen lo contrario.

El perfil y la anchura de las superficies verticales de la cola parecen bastante correctos en esta maqueta. Aunque el detalle puede resultar irrelevante, excepto para los muy acongojados por obtener un realismo extremo, hay que señalar que Italeri parece haber dejado la parte superior del timón un punto más ancha de lo pertinente para esta versión, en consonancia con el perfil más cuadrado de la cola en los Invader de posguerra. Esto no es extraño porque el molde está producido a partir de un A-26K. En el lado derecho de la deriva aparecen los pequeños deflectores de aire de modelos posteriores que deben suprimirse. La punta del puro de cola está detallada con una pieza transparente para la luz de navegación.

El tren de aterrizaje es bastante básico, aunque no carece de detalle. Se compone de patas de una pieza y ruedas separadas en mitades. El delantero posee buena definición en el brazo de torsión de la amortiguación y en el trasero este detalle se ve incluso mejorado con la adición de finos cables del fluido hidráulico en torno al brazo de torsión, un detalle inusual en esta escala.

Las ruedas están fabricadas simulando el peso, pero de forma muy exagerada si las comparamos con fotos del avión real. No estoy del todo seguro si las llantas del tren principal son las correctas para esta versión inicial, puede que así sea. El dibujo de los neumáticos es de tenues surcos paralelos en los tres casos.

Cartograf provee una excelente hoja de calcas que contiene escarapelas norteamericanas, el panel de instrumentos, distintivos decorativos de aviones (nose art), marcas del fuselaje y alas, más diversos estarcidos, incluidos los de las hélices, con un aspecto fino y muy brillante. Los motivos poseen buen registro, correcta saturación de color y mínimo soporte excedente. Desgraciadamente, al aparato apodado Kiwi Boid le falta su dibujo característico en uno de los lados del fuselaje y su código es erróneo, ya que no era RU/D, sino RU/O.

Las instrucciones vienen en un folleto doblado de diez páginas impreso en blanco y negro. Muestra un sumario histórico sobre el avión, un plano de piezas numerado, una lista de colores con referencias de pinturas de Italeri/Model Master y en código Federal Standard, trece secuencias de montaje y dos páginas de perfiles.

Valoración

Esta maqueta fue un gran paso adelante respecto a la antigua de Airfix y sigue siendo hoy la que mejor representa un A-26B Invader inicial en la escala 1/72. No es poco lo que Italeri ofrece en ella, pero para sacarle todo su potencial, ya que sobresaliente no es, resulta necesario un poco de trabajo y en algunos casos piezas de recambio, por ejemplo unos motores más realistas si es posible conseguirlos. El detalle interno del fuselaje me parece en general adecuado para esta versión. Desgraciadamente, las abundantes marcas de eyector tampoco ahorrarán trabajo.

No recomendaría esta maqueta a modelistas muy verdes ni a los que pretendan armarla estrictamente de caja, ya que, al menos en las marcas internas, acabarán por no ahorrarse esfuerzos. Seguramente es mucho más adecuada para quienes posean un poco de experiencia y deseen trabajarla para sacarle partido.◊



The kit

From the 1970s until the beginning of this century, there was no readily available alternative to the Airfix 1/72 Invader on the market. Besides being quite old, and as such a product of its time, the manufacturer hasn’t reissued it for many years. Perhaps we’ll see it one day in the Vintage Classics collection or as a new tool, though I’m skeptical about it. This kit allows you to build both an A-26B (a ground-attack bomber with a gunned nose) and an A-26C (a bomber variant with a glazed nose).

More than 20 years ago, Italeri launched a new Invader, but their first kit, a B-26K Counter Invader, proved to be a disappointment due to its numerous mistakes. However, the sprues of the first release indicated that versions B and C would follow. To date, Italeri have released five boxes, mostly of the B variant and only one for the C. Except for the first release, which naturally includes aircraft used in Vietnam and Africa in the 1960s, the others contain aircraft chronologically situated at the end of World War II, the Korean War, and the French Algerian war. Revell also released a kit from the Italeri tooling with postwar American and French machines.

The title of this unique box should not mislead modelers, as it actually contains A-26Bs because the B-26A, a night bomber project, never entered mass production. It may be an unfounded assumption, but perhaps the brand intended to imply that the release contains early aircraft initially fielded in the European fronts during WWII.

The box contains four sprues of parts, two of them identical, a clear sprue, the decal sheet, and the instructions. The molding of the parts is good, with no obvious flash or blemishes. However, there are ejector pin marks that affect detail on the inner fuselage sides, several cockpit bulkheads, and the pilot’s seat, as well as inside the wheel wells and doors. These are less visible and can be cleaned without spoiling the adjacent detail. Panel lines are very complete, but a few of them are missing. I will mention them later. I think the lines are engraved with precision and finesse, although they probably won’t be to every modeler’s taste. There are also areas showing raised lines, as is the case of the wheel wells.

The assembly options included in the instructions are two: the upper turret can have the closed gun mantlet of the initial model, prior to the publication of Technical Order 11-70-14 of July 1945, or the later slotted model, apparently adopted to reduce turbulence. The booklet does not indicate that the former is the correct option for this kit. We can also add the four underwing pods, each with two 12.7 mm machine guns, but only on the B and D paint choices.

These gun pods pose a headache for modelers looking for accuracy. Initially, this armament was introduced as an alternative to the six wing-mounted machine guns. However, factories included these pods depending on the production batch, although units could also adopt them as field modifications. Furthermore, the various alterations the aircraft underwent in postwar armament programs must be taken into account. Given this situation, the best choice for the modeler might be to use them as he wishes, or to look for images of a specific aircraft that had them. In fact, Italeri seems to have grown tired of the issue and offers them as a generic alternative without further indications in subsequent kits. To conclude this digression, I’ll mention that photos of Kiwi Boid (option B in the kit) show it with and without the underwing machine guns.

This box offers aircraft used in the European theater, so paint choices are limited to aluminum finishes, except for the upper nose panel and the sides of the engine cowlings adjacent to the cockpit, which are painted Olive Drab. The different tail markings are the main difference between the aircraft, as do the colored wingtips on one of them.

Review

The inner fuselage sides contain various simulated instruments and equipment on the cockpit and rear compartment, as well as fine, faint raised lines in the bomb bay, located between the cockpit and the gunner’s station. Unfortunately, several ejection marks spoil the detail and are visible through the glazed panels. The first items placed on these panels are the one-piece racks and four bombs. These are molded in halves with the fins and fuze propellers included.

The cockpit and the bombardier’s station floor (which is not applicable to the A-26B) are provided in a single piece. It includes the center console with poorly simulated levers at the front, several instruments, and the bombardier’s seat. The rear compartment also shows instruments and equipment, one of these has a small sink, but it’s easy to cover. The navigator’s seat, shaped like a bicycle saddle, includes a raised harness and is also molded with the floor. Separate detail comprises the pilot’s controls and a correctly shaped seat with a slight mark on the front of the backrest, as well as a small panel and the Norden sight for the bombardier.

The cockpit floor is divided into three bulkheads detailed with equipment, but have some marks on the apparently hidden sides. The modeler may consider cleaning them all to avoid nasty surprises later, as they might be visible through the clear canopy and glazed dorsal panel. One of the bulkheads contains the instrument panel, represented by a decal, the pilot’s pedals, and the collimator holder.

The bottom of the front wheel well is molded under the cockpit floor piece. Here we find some raised detail. The sides are two separate pieces including the hatches in the open position. These show very good internal detail, with some small marks that need to be removed. The rear side of the well is attached to the rear bulkhead piece of the cockpit.

The solid nose is separate from the fuselage. The piece is thinner towards the tip, so the modeler should consider whether to cut the unnecessary bomber’s position from the floor piece to avoid compromising the fitting of the nose once the floor is attached to the fuselage. This will also make it easier to insert more than the 20 gr of ballast recommended in the instructions. That amount seems insufficient to balance the finished model.

The rear of the fuselage has three additional bulkheads, also showing shallow marks, as well as a clear window on the starboard side. The middle panel includes the rear side of the bomb bay. The last bulkhead has the access door reproduced, but incorrectly closed. The gunner’s sights are installed after the fuselage is closed, aligning the double sight column with the upper glazed panel. The sight does not have an opening at the bottom and would need to be reproduced with its lens. The aiming system is decently represented around the column, with a separate seat and front panel. The latter shows several air cylinders and some instruments or equipment.

The fuselage halves are molded without the nose and turret panels. Lines are mostly engraved, although the lower access hatch to the tail compartment is missing. The wing tabs are visible inside the fuselage, but they should be at least partially hidden by the bomb racks. This will need a careful check.

The clear cockpit canopy is not very thick. The windows are finely engraved, and the opaque surfaces are clearly marked with a translucent finish to help painting. The flat roof shape is correct for this version. The dorsal glazed piece is a bit thinner and features the same well-reproduced detail. As mentioned, the piece needs to be drilled before gluing to install the gunner’s upper sight. The end of the sight would also need to be remade, and the lens added if we wish accuracy.

The separate nose corresponds to the early model with six machine guns unevenly mounted. Most of the weapons are molded on the piece, except for the two most protruding ones, which have separate barrels. The ammo chutes are missing from the detail, but these were usually covered.

The turrets are mounted on separate panels from the fuselage. As mentioned before, the upper turret has an alternative, but not the lower one, which features the early model with a gun mantlet molded between the machine gun barrels. While the ventral turret only has a simple, round piece that allows it to rotate, the upper turret has an oddly rounded base instead of the square shape of the ammo boxes. The later type turret has the guns inserted into slots.

The fuselage is completed with the addition of a mast above the cockpit, the D/F loop antenna fairing, and the bomb bay doors. These include the hinges and show raised detail on the inside and some ejector marks that need cleaning. Apparently, according to the instructions, the doors can only be placed in the open position.

The wing halves feature engraved panels similar to those on the fuselage, but detail is more extensive on the numerous access points and hatches. Both the tops of the nacelles and the control surfaces are molded with the upper halves. Ailerons and flaps hinges are well reproduced, as are the wingtip lights, but these lack clear parts to simulate them. Before joining the halves, we must decide whether to include the underwing gun pods and drill the holes to attach them.

The landing lights are well-defined but lack the lenses, which need to be provided by the modeler. The upper halves include three machine guns molded on the leading edges, but the instructions tell us that they should be discarded because none of the aircraft offered as paint choices had them. Therefore, it is also logical that the ammo chutes and machine-gun feed panels are not engraved. The oil coolers air intakes on the leading edges have the correct profile with an internal fin separating the ducts. The underwing machine gun pods are split in half, each half containing a barrel without the muzzle opening. The ammo chutes are engraved but not opened.

The lower engine nacelles are split in half. The interior of the wells shows very fine raised lines with some ejector marks spoiling the detail. The cowlings are one piece with a well-defined upper air intake and engraved air flaps. The cowlings are superimposed on cylinders glued to the front of the nacelles, inside which the engines and propeller shafts are installed. The engines are represented as the usual round piece with the cylinders partially molded on. They really look quite poor and, along with the bomb bay and wells, are among the worst of the kit. However, the propellers are well reproduced, with very nice twisted and thin blades. In addition, Italeri also provide the blade stencils, a detail that most manufacturers omit.

The tail and stabilizers are sharply and cleanly engraved. The stabilizers have a very evident dihedral when glued to the tail; however, the instructions don’t show how many degrees are needed. The straightforward modeler will attach them «by eye,» which is the most common method used in any model kit and in modeling in general, no matter what the nitpicking perfectionists might claim.

The profile and width of the vertical tail surfaces look quite accurate on this kit. Although the detail may be irrelevant, except for those obsessed with achieving extreme realism, it should be noted that Italeri seems to have left the upper part of the rudder a tad wider than appropriate for this version, in keeping with the more squared-off tail profile of post-war Invaders. This is not surprising because the tool is based on an A-26K. The small air deflectors on the right side of the fin need to be removed. The tip of the tail cone is detailed with a clear piece for the navigation light.

The landing gear is quite basic, although not lacking in detail. It consists of one-piece legs and wheels separated into halves. The front suspension has good definition in the torsion bar of the shock absorber, and on the main undercarriage, this detail is even enhanced by the addition of fine hydraulic fluid lines around the torsion bar, an unusual detail at this scale.

The wheels are weighted, but in a very exaggerated way when compared to photos of the real aircraft. I’m not completely sure if the main landing gear rims are correct for this early version; they may be. The tire tread pattern consists of faint parallel grooves in all three cases.

Cartograf provides an excellent decal sheet containing American roundels, the instrument panel, nose art, fuselage and wing markings, plus several stencils, including those for the propellers, with a fine and very glossy appearance. Decals have good registration, correct color saturation, and minimal surplus carrier. Unfortunately, the nose art is missing on a fuselage side of the aircraft nicknamed Kiwi Boid and its code is incorrect; it wasn’t RU/D, but RU/O.

The instructions come in a 10-page folded brochure printed in black and white. It includes a historical summary about the aircraft, a numbered parts diagram, a list of colors with references to Italeri/Model Master paints and the Federal Standard code, 13 assembly sequences, and two pages of profiles.

Conclusion

This kit was a significant step forward from the old Airfix offer and is still the best of an early A-26B Invader in the scale. Italeri included a decent level of detail in it, but to unlock its full potential, as the kit is not outstanding either, a bit of work and replacement parts seem necessary, such as more realistic engines if available. The internal fuselage detail looks generally adequate for this version. Unfortunately, the numerous ejection marks will also require some effort.

I wouldn’t recommend this kit to very novice modelers or those who intend to build it strictly from the box, as they will ultimately find themselves putting in extra work, at least regarding the internal marks. It’s probably much more suitable for modelers with some experience who wish to get the most out of it.

Publicado – Published: 2 / 2026

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