Yak-9P [Amodel 1/72]

Referencia – Kit reference: Amodel 7286

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (57 piezas), plástico transparente (4 piezas).
  • Injected plastic (57 parts), clear plastic (4 parts).

CALCAS – DECALS:

  • Insignias nacionales, panel de instrumentos, numerales, bandas del fuselaje y algunos estarcidos. Aspecto no muy fino y mate. Aparente buena saturación y registro. Mucho exceso de soporte.
  • National markings, instrument panel, numbers, fuselage stripes and some stencils. Not very thin and matte finish, apparent good saturation and register. Too much carrier film around the decals.

OPCIONES – OPTIONS:

  • Yak-9P. Red 19. Red Air Force. 636th Fighter Air Regiment. Kharkov, 1948-49.
  • Yak-9P. Grey 16. Red Air Force. 68th Fighter Air Regiment. 1946.
  • Yak-9P. Black 32. North Korean Air Force. 1950s.
  • Yak-9P. Red 5. Bulgarian Air Force. 1950s.
  • Yak-9P. White 5. Polish Air Force. 1950s.
  • Yak-9P. T2-3002. Aircraft tested in the USA, 1950s.

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto A5 de 8 páginas impreso en blanco y negro. Contiene una breve introducción histórica sobre el avión con datos técnicos, un plano numerado de piezas, 5 capítulos de montaje y perfiles con referencias de pinturas de Humbrol.
  • 8-page A5 booklet printed in black and white. It contains a short introduction to the aircraft with technical data, a numbered parts diagram, 5 assembly chapters and profiles with paint references from Humbrol.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Carlinga decente.
  • Decent cockpit.

LO PEOR – THE WORST:

  • Moldeado blando en las caras superiores de las alas. Cubierta transparente de una pieza. Ausencia de mástil de antena. Escapes.
  • Softly molded upper wing surfaces. One-piece canopy. Lack of atenna mast. Exhausts.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • Única maqueta del Yak-9P en la escala 1/72. El molde está bien diseñado, pero la inyección de Amodel arruina gran parte de su potencial. Para modelistas expertos.
  • Only 1/72 kit of the Yak-9P. The mold is well-designed, but Amodel’s injection ruins much of its potential. For experienced modelers. 

La maqueta

De este caza ruso de gimnástica apariencia tenemos varios moldes, en su mayoría muy viejos, como los de Airfix e ICM. Otros son mucho más recientes, como el de Valom, que sólo lanzó una caja con un modelo de las primeras series de producción, y el de Amodel, marca que sólo tiene los modelos U y P.

La caja entrega cuatro bastidores de color gris, un bastidor transparente, las calcas y las instrucciones. A juzgar por las marcas de los bastidores, el que contiene dos capós distintos identificados en sus caras inferiores es compartido con la maqueta del Yak-3 (Yak-3 VK107A, referencia 72105), y el que posee los estabilizadores y ruedas debe ser común con el Yak-9U de Amodel (referencia 7289), ya que su panel de instrumentos está igualmente en el bastidor marcado en la cara posterior de la pieza.

Como en otras maquetas de esta marca, las piezas tienen un moldeado limpio en general, con mínimas rebabas en un par de piezas, y una definición en los detalles que podría ser destacable si la inyección lenta del plástico no la dejara reproducida con demasiada sutileza. La inyección de baja presión es muy evidente en las dos superficies superiores de las alas, que presentan irregularidades difíciles de igualar sin arruinar el detalle. Al menos, no hay marcas de eyector visibles que limpiar si queremos ver el vaso medio lleno.
Por otra parte, las piezas transparentes, aunque no son excesivamente gruesas y están bien moldeadas, muestran superficies menos brillantes y transparentes de lo que sería deseable.

La construcción del modelo no aparenta excesiva dificultad para el modelista experto, aunque es probable que el encaje del fuselaje en la carlinga (pues así lo dicta el montaje de las instrucciones) y el ajuste de las mitades de las alas debido a la presencia de las paredes laterales de los pozos, no sea coser y cantar.

En las alternativas de pintura hay hasta seis posibles libreas, aunque cuatro de ellas son iguales y sólo una con camuflaje, sin embargo las calcas nos permiten elegir entre aparatos de cuatro países distintos, además del único Yak-9P capturado en la Guerra de Corea y probado en los EE.UU.

La maqueta reproduce el último modelo del Yak-9 y también el último caza de pistón fabricado por Yakovlev. Muy similar exteriormente al Yak-9U producido en gran número al final de la guerra mundial, excepto en la antena direccional, el Yak-9P estaba fabricado casi entero de metal, a diferencia de los modelos anteriores de madera. El modelo apareció en la inmediata posguerra y fue suministrado a muchas fuerzas aéreas de países satélites de la URSS. Durante los meses iniciales del conflicto en Corea, los Yak-9P se enfrentaron a los F-51D norteamericanos, pero sus mayores pérdidas parecen haberse debido más a la impericia de los pilotos orientales que al rendimiento, bastante parejo, del caza ruso.

Reseña

Los lados internos de la carlinga llevan grabados en relieve algunos instrumentos de tamaño muy pequeño y una parte de la estructura. El suelo está unido a los dos laterales y va pegado en la sección intermedia de las alas. Contiene los pedales, el asiento en dos piezas y la palanca. El panel tiene los instrumentos bien definidos y diminutos más una calca. Va pegado a una de las mitades del fuselaje, lo mismo que el compartimento por detrás de la carlinga, separado del piloto por un panel blindado transparente. Contiene un panel horizontal con lo que parece una pequeña radio moldeada en relieve. La mira está representada sobre un fino raíl que debemos pegar tras unir el fuselaje.

El compartimento dorsal puede mostrarse cubierto por un panel opaco en las opciones de pintura de la Fuerza Aérea Soviética o por un panel transparente en los aviones de otros países. Dentro hay una pieza con la antena de espira separada.

Antes de cerrar el fuselaje hay que introducir los escapes en el interior de las mitades. Vienen reproducidos en hilera en una sola pieza a cada lado del morro con muy mala definición y forma de dientes de sierra.

La cubierta transparente es de una pieza sin grosor excesivo. La sección deslizante y el parabrisas están reproducidos con nitidez. Parece que Amodel no quiso molestarse en proporcionarle un hueco a esta pieza para instalar el mástil de la antena, que la maqueta no tiene.

Las piezas del fuselaje carecen de la cubierta del motor. Las superficies tienen los paneles grabados con demasiada finura y el detalle remachado sobre las raíces de las alas así como el relieve de la estructura de la zona situada tras la carlinga es muy poco nítida y puede perderse bajo la pintura. La cubierta separada muestra los carenados y las troneras del armamento además de la toma superior cegada. Opcionalmente también podemos incluir la cámara del cañón sobre la cubierta, característica específica del Yak-9P.

La hélice es una pieza fina y limpia. El buje está separado y muestra la salida del cañón, aunque no está horadada. Esta pieza va pegada sobre una placa base y un cilindro con un eje que permite mover la hélice. Este despiece permite armar y pintar la hélice por separado antes de colocarla.

Las alas están separadas en tres piezas con las puntas moldeadas en los lados superiores para conseguir finura en ellas. Las piezas superiores están unidas a las raíces alares y esto puede entorpecer de alguna manera el montaje del fuselaje. El detalle que Amodel ha intentado ponerle a las superficies es notable, pero su escasa nitidez resulta penosa debido a la inyección del molde. Gran parte, si no todo, desaparecerá bajo la pintura. Los paneles tienen líneas grabadas demasiado finas y el remachado es tan microscópico que casi no llega a apreciarse a simple vista. Además, hay las leves irregularidades de las superficies que he mencionado arriba.

Los alerones están mejor grabados que los flaps y las bisagras son evidentes en la cara inferior. Las luces de las puntas no están grabadas. Las tomas del sobrealimentador en los bordes están abiertas pero no divididas. El faro de aterrizaje está reproducido en una pieza transparente.

Antes de cerrar las alas hay que pegar las paredes de los pozos, cuyo fondo lleva algún detalle en relieve. También hay que añadir la parte superior interna de la gran toma ventral con sus respectivos filtros en dos piezas separadas. De nuevo vemos en estas piezas el detalle de la rejilla apenas sugerido con muy poca nitidez. Bajo las alas hay otras dos carenados separados con la parte posterior abierta.

La deriva de la cola está moldeada en una de las mitades del fuselaje y el timón separado es opcional. Una de las piezas es lisa y la otra muestra el relieve de la estructura con sutileza. Los estabilizadores están bien panelados y tienen los timones y aletas correctamente marcados. Las lengüetas de unión con el fuselaje son muy poco profundas.

Las patas del tren principal y los brazos de retracción son finos y poseen buena definición. Las tapas son delgadas y su detalle interno es correcto. Las ruedas vienen innecesariamente moldeadas en mitades para incluir un rodamiento interno que les permite el giro. Las llantas son anodinas y los neumáticos lisos. La rueda de cola está bien definida con su pata. Las pequeñas puertas del pozo están unidas en una pieza que hay que cortar por la mitad.

Las calcas contienen insignias nacionales, el panel de instrumentos, numerales, bandas blancas del fuselaje y algunos estarcidos. Tienen un aspecto no muy fino y mate así como aparente buena saturación y registro. La película de soporte es excesiva.

El folleto de instrucciones está impreso en blanco y negro en formato A5 y consta de ocho páginas. Contiene una breve introducción histórica sobre el avión con algunos datos técnicos, un plano numerado de piezas, cinco capítulos de montaje, el último muy profuso por el número de piezas en juego, y perfiles con referencias de pinturas de Humbrol.

Los acabados de pintura ofrecen seis aviones, cuatro de ellos con libreas de gris claro, otra de verde sobre gris y una última con camuflaje. Los aviones rusos llevan el compartimento de la antena carenado, a diferencia del resto. Como he mencionado arriba, entre estas alternativas encontramos un aparato capturado en Corea con marcas norteamericanas.

Valoración

Esta es la única maqueta del Yak-9P en la escala 1/72. Las ofertas de otros fabricantes tampoco están para tirar cohetes y los moldes son bastante viejos. El de Valom puede aproximarse a ser tal vez el mejor, pero no es una opción para el modelista del común. Lo cierto es que este importante caza soviético no tiene aún una maqueta que lo represente con buena fidelidad en la escala menor. Le pasa como al desafortunado MiG-3.

Es una lástima que Amodel no le haya sacado partido a este molde de buen diseño y detalle a causa de la inyección que emplea. La maqueta cuenta al menos con un interior decente, pero a la vez tiene varios elementos que un modelista experto puede mejorar con relativa sencillez.◊



The kit

We have several kits of this gymnastic-looking Russian fighter, mostly quite old, such as those from Airfix and ICM. Others are more recent, like the Valom offer, a brand which only released a variant from the early production runs, and the one from Amodel, which has only released the U and P variants.

The box comes with four gray sprues, one clear sprue, the decals, and the instructions. Judging by the markings on the parts, the sprue containing two different cowlings identified on their undersides is shared with Amodel Yak-3 kit (Yak-3 VK107A, reference 72105), and the one with the stabilizers and wheels must be common to Amodel Yak-9U (reference 7289), since its instrument panel is also on the sprue marked on the back of the part.

As with other kits from this brand, parts are generally well molded, with minimal flash on a couple of pieces, and detail definition could be remarkable if the slow injection of the plastic didn’t result in overly soft reproductions. The low-pressure injection is very evident on the two upper wing surfaces, which show irregularities that are difficult to mend without ruining the detail. At least there are no visible ejector pin marks to clean if we want to see the glass half full.

On the other hand, the clear parts, while not excessively thick and well-molded, have surfaces that are less glossy and transparent than would be desirable.
The model’s construction doesn’t appear too difficult for the experienced modeler, although fitting the fuselage into the cockpit (as per instructions) and fitting the wing halves due to the presence of the sidewalls of the wheel wells might not be a walk in the park.

There are up to six possible paint schemes, although four of them are identical and only one is camouflaged. However, the decals allow you to choose from aircraft from four different countries, in addition to the only Yak-9P captured in the Korean War and tested in the USA.

The kit reproduces the last Yak-9 model and also the last piston-engine fighter manufactured by Yakovlev. Very similar externally, except for the directional antenna, to the Yak-9U produced in large numbers at the end of World War II, the Yak-9P was made almost entirely of metal, unlike the earlier wooden models. The fighter appeared in the immediate postwar period and was supplied to many air forces of Soviet satellite states. During the initial months of the Korean conflict, the Yak-9Ps faced off against the American F-51Ds, but their losses appear to have been due more to the inexperience of the Korean pilots than to the good performance of the Russian fighter, quite similar to that of the Mustang.

Review

The inner cockpit sides feature some very small and raised instruments and part of the structural detail. The floor is attached to both sides and glued to the mid-wing section. It contains the pedals, the two-piece seat, and the control stick. The instrument panel has clearly defined, tiny instruments plus a decal. It is glued to one of the fuselage halves, as is the compartment behind the cockpit, separated from the pilot by a clear armored panel. It contains a horizontal panel with what seems to be a small, molded-on radio. The gunsight is represented on a thin rail that is glued after joining the fuselage.

The dorsal compartment can be covered by an opaque panel in the Soviet Air Force paint schemes or by a clear panel in the aircraft from other countries. Inside is a separate loop antenna.

Before closing the fuselage, the exhaust pipes are added inside the fuselage halves. They are reproduced in a row as a single piece on each side of the nose, with very poor definition and a sawtooth pattern.

The clear canopy is a single piece of moderate thickness. The sliding section and the windshield are sharply reproduced. It seems Amodel didn’t bother to provide a gap in this piece for installing the antenna mast, which is missing in the kit.

The fuselage parts are molded without the engine cowling. The surfaces have finely etched panels, and the riveted detail on the wing roots, as well as the raised fuselage structure behind the cockpit, is very faint and can be lost under the paint. The detached cowling shows the armament fairings and gun troughs, in addition to the upper air intake, which is not open. Optionally, you can also attach the gun camera on the cowling, a feature specific to the Yak-9P.

The propeller is a thin, clean piece. The hub is detached and shows the gun port, although it is not drilled. This piece is glued onto a base plate and a cylinder with a shaft that allows the propeller to rotate. This assembly allows the propeller to be assembled and painted separately.

The wings are separated into three pieces with the wingtips molded on the upper pieces to achieve a thin appearance. The upper pieces are attached to the wing roots, which may somewhat hinder fuselage assembly. The level of detail Amodel achieved is remarkable, but it’s a real shame the lack of sharpness due to the injection molding process. Much, if not all, will disappear under the paint. Panel lines are too thin and the riveting is so microscopic that it’s almost imperceptible to the naked eye. Furthermore, there are the slight surface irregularities I mentioned above.

The ailerons are better engraved than the flaps, and the hinges are clearly visible on the undersides. The wingtip lights are not engraved. The supercharger intakes on the leading edges are open but not divided. The landing light is provided as a clear piece.

Before closing the wings, you need to add the wheel well walls. The bottom of the wells shows some raised detail. The inner upper part of the large ventral intake has two separate grilles inside. Again, the grille detail is barely suggested on these pieces and lacks sharpness. Beneath the wings are two more separate outlets with open rear ends.

The tail fin is molded with one of the fuselage halves, and the separate rudder is optional. One of the pieces is smooth, while the other subtly shows the structural detail. The stabilizers show nicely engraved panels with clear rudders and fins. The pieces have very short tabs for tail attachment.

The main landing gear legs and retraction arms are thin and well-defined. The doors are thin, and their internal detail is accurate. The wheels are unnecessarily molded in halves to include an internal bearing that allows them to rotate. The rims are unremarkable, and the tires smooth. The tailwheel is molded with the strut and looks well-defined. The small wheel well doors are a single piece that neeeds to be cut in half.

The decals include national insignia, the instrument panel, numbers, white fuselage stripes, and some stencils. They have a somewhat matte, not very refined, appearance, but seemingly good saturation and registration. Carrier film is excessive. The A5 instruction booklet is printed in black and white and consists of eight pages. It contains a brief historical introduction to the aircraft with some technical data, a numbered parts diagram, five assembly chapters (the last being quite busy due to the number of parts involved), and profiles with Humbrol paint references.

Paint finishes offer six aircraft: four in light gray liveries, one in green over gray, and one in camouflage. The Russian aircraft have a faired antenna compartment, unlike the others. As mentioned above, among these alternatives is an aircraft captured in Korea with American markings.

Conclusion

This is the only 1/72 kit of the Yak-9P. Other manufacturers’ releases aren’t anything to write home about, and the toolings are quite old. Valom’s kit might be the closest to the real fighter, but it’s not an option for the average modeler. The truth is, this important Soviet fighter still lacks a truly accurate kit in this smaller scale. It suffers the same fate as the unfortunate MiG-3.

It’s a shame that Amodel didn’t take full advantage of this well-designed and detailed tool due to the injection molding process they use. The kit does at least have a decent interior, but it also has several elements that an experienced modeler could improve with relative ease.

Publicado – Published: 5 / 2026

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