En Capua Hobby’s

capua-hobbysCapua Hobby’s está en Gijón, en una calle céntrica que corre casi paralela al mar. Decir esto en Gijón es una obviedad, porque toda la ciudad corre y vivirá hasta el final de los tiempos paralela al mar. Encuentro la tienda al azar, buscando la sombra después de andar la balconada del paseo marítimo en un día de fresco poniente, uno de esos en los que dan ganas de hacerse a la vela hacia otras latitudes a empezar, como tantos, una vida nueva. O más bien la segunda parte (y mejor)  de la misma vida.

La tienda tiene una curiosa forma de U, que no sorprende cuando uno repara que el seno de la letra está ocupado por un portal que da acceso a un bloque de pisos. De este modo el establecimiento tiene una puerta y dos escaparates en las dos puntas de los palotes. El local es espaciosos y bien iluminado, tanto que queda bastante sitio para que al fondo echen su partida de Warhammer un par de jóvenes enfrascados en lo suyo. No dan ruido y hablan quedo, asi que el visitante pasa unos instantes concentrado, bicheando las largas estanterías de cajas, bien organizadas por tema, marca y escala.

Es día tranquilo y no hay mucho movimiento, y el que hay es apenas de entrar y salir (compras rápidas o consultas). Los del Warhammer siguen a lo suyo, pero cuando llego al final del periplo bicheador, algún problema debe haberles surgido porque el juego, que transcurría como un partido de cricket entre caballeros de Eton College, se detiene. Uno de los jugadores se queja de algo que se ha roto y en seguida se ofrece el personal de la tienda a ayudarle. Entonces el viajero recuerda haber leído tiempo ha en Google un par de críticas negativas sobre la atención al cliente del establecimiento. Algo no cuadra.

Me llevo un par de cosas rebajadas y cuando me toca el turno, la dueña aparece con un bote de pegamento de regalo, obsequio de la tienda. Al salir reparo en unos libros de Squadron de saldo. Viéndome mirarlos, la dueña vuelve a acercarse.

– Coja los tres que quiera, se los regalo.

– Muchas gracias, pero no sé si…

– Los que quiera, no se preocupe.

Uno le hace caso, (quien manda, manda) y toma lo ofrecido con el pudor de quien parece estar engañando a un inocente. Regomello, le dicen a eso en Almería. El visitante, en los tiempos de “coge-la-pasta-y-corre” en los que vivimos, sigue siendo hogaño el mismo jililea de antaño.

– Nada, no se preocupe. ¿No se las he ofrecido, yo? Se los pongo en la bolsa.

Cuando Margarita, así recuerdo que se llama, se entera de que estoy de paso, también se ofrece a guardar la bolsa en la tienda hasta la hora de apertura vespertina (es casi mediodía) para no tener que andar por Gijón tirando de plástico. A estas alturas, uno ya tiene la certeza de que en Google, como en las redes “suciales”, decir majaderías sale gratis. Por eso hay necios juntaletras a tutiplén por esos lugares. Nada de mala atención al cliente, más bien el visitante se siente abrumado por la amabilidad del personal. En pocos lugares le han tratado así de bien, y piensa que es lástima vivir tan alejado de este lugar. Gijón y Capua Hobby’s tienen ganado un hueco en futuras correrías norteñas.♦

Acerca de scalator

Modelista por temporadas, horas, ratos y humores. Pocos aciertos, menos currículo y muchas ganas de incordiar al complacido paisanaje. No me busques en redes sociales ni concursos. Tampoco vivo de esto. Estoy por casualidad y de paso, como todo(s).
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