Una maqueta vieja (y hasta pelleja) de Airfix con caja nueva que nadie sin inclinaciones por lo sado-maso haría hoy. Tuvo la primera edición en los tiempos del Presidente Kennedy nada menos. Conserva sus detalles decentes, pese a todo, pero lo mejor es el dilema que le plantea al modelista: dejar los remachitos y que se los lleve la lija, o repanelar y dejarlo todo hecho unos zorros. Me pregunto qué haría un Megamáster del Plastiuniverso con ella.♦

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An  oldie from Airfix with new boxing which nobody without sadomasochistic inclinations would do today. The first box was released in President Kennedy’s times no less. It has its decent detail too, but the best thing is the dilemma it poses to the modeller: leave the tiny rivets and let the sandpaper remove them, or engrave the panel lines and leave everything jumbled. I wonder what a Plastiuniverse Megamaster would do with it.