Airbus A400M «Atlas» [Revell 1/144]

Referencia – Kit reference: Revell 04859

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (143 piezas), plástico transparente (11 piezas).

CALCAS – DECALS:

  • Insignias nacionales, logotipos, códigos y matrículas, líneas del fuselaje y las alas, numerosos estarcidos. Finas con aspecto brillante. Buena nitidez y registro. Sin exceso de soporte.

OPCIONES – OPTIONS:

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto A4 de 12 páginas impreso en blanco y negro. Contiene una introducción histórica con datos técnicos, una lista de colores con equivalencias de pinturas del fabricante, 47 capítulos de montaje y 2 páginas y media de perfiles.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Carlinga decente. Bodega de carga detallada. Opciones de montaje.

LO PEOR – THE WORST:

  • Fuselaje en cuatro piezas. Luces de aterrizaje no transparentes.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • Tiene un detalle notable para su escala, aún con la falta de algunos elementos mínimos y un montaje innecesario en el doble fuselaje. Las opciones de construcción están bien elegidas y ofrece posibilidades de crear una escena a su alrededor. Para amantes de los cargueros del peso pesado con espacio en la vitrina.

La maqueta

Antes de esta maqueta Revell sacó el A400M en la escala 1/72. Una vez vi a un tipo salir de una tienda con la maqueta de esa escala en las manos y tenía serios problemas para sujetar la caja debido a su tamaño. Eso pasa por no llevar antes un carrillo de mano sobre ser agonías, claro. La maqueta que me ocupa hoy tiene una longitud de 32 cm por 29,3 cm de envergadura, según el fabricante. Con ese porte, ya cabe imaginar el de su hermana mayor. En cualquiera de los dos casos, hay que hacer bastante sitio donde vayamos a posarlas.

Hasta ahora, esta caja solamente ha tenido una reedición en 2024 (ref. 03789) y venía además acompañada de un Panavia Tornado como escolta, a diferencia del A400 en la escala 1/72 que lleva varias copias con menos intervalo entre ellas.

La caja nos entrega seis bastidores de piezas grises, un bastidor transparente, la hoja de calcas y las instrucciones. Las piezas están bien moldeadas y en general presentan buena nitidez en los detalles, con algunos cilindros del eyector. El panelado es en su mayoría grabado, pero también hay algunas pocas líneas en relieve representadas con acierto. El grabado de los paneles es tan fino y preciso que será difícil dejarlo evidente tras pintar sobre algunas zonas, como las alas por ejemplo. Más aún con un color tan oscuro como el de la librea habitual del A400M. Hay gran multitud de marcas de eyector negativas por todas partes. Aparentemente casi todas deben estar en zonas no visibles. En caso contrario, lo indico en su lugar correspondiente.

El montaje permite presentar el modelo de tres formas: en vuelo o en tierra con las puertas de acceso y carga abiertas o cerradas. Las terminaciones de pintura son idénticas, diferenciándose en las calcas, que permiten reproducir dos aviones militares (Luftwaffe y Armée de l’air) y el primer aparato de prueba construido con las especificaciones definitivas y finales de serie por parte de Airbus.

Reseña

En la página 5 de las instrucciones encontramos las tres alternativas de montaje de la maqueta con un primer capítulo que nos indica el corte que debemos hacer en las piezas del suelo de la bodega y del extremo inferior del fuselaje para colocar la rampa de carga abierta.

Las mitades del fuselaje vienen separadas en cuatro piezas, lo que aparenta complicar el montaje. Dos de ellas reproducen el exterior y otras dos el interior, excepto la cabina y el suelo del compartimento de carga separados. La carlinga dispone de un suelo con el panel de instrumentos, detallado con calca, la consola central y dos laterales, más los asientos para tres tripulantes. Tras la carlinga hay hasta cuatro mamparos dispuestos transversalmente en paralelo detallados con accesos, paneles y dos literas. El asiento del operador de carga viene en la parte anterior de la pieza del suelo de la bodega y las escaleras de acceso a la cubierta de vuelo en uno de los mamparos.

Los lados internos del fuselaje están reproducidos con finura y contienen los asientos de tropa más un costillaje muy bien definido en relieve en la zona trasera. El suelo de la bodega está detallado con multitud de puntos de anclaje para la carga, nítidos pese a su diminuto tamaño. Si elegimos dejar la rampa de carga bajada, el extremo trasero separado lleva un par de brazos hidráulicos, una ampliación de la rampa y dos patas extensibles de apoyo en el suelo. De la grúa de carga no hay rastro.

Las mitades interiores del fuselaje se pueden pegar una vez terminada la carlinga y la rampa en la configuración elegida. En su lado externo estas piezas muestran multitud de marcas de eyector y los huecos de las ventanillas con un resalte en los contornos que debe encajar en los huecos del fuselaje externo. Algunas marcas están próximas a las ventanillas sin llegar a afectarlas.

Antes de pegar este ensamblaje interno a los lados externos del fuselaje se le añaden el pozo delantero, un contrapeso de 40 gr dentro del morro, y las ventanillas. Si el ajuste es bueno (no lo he comprobado), los marcos de las ventanillas deberían coincidir y la carlinga encajar sin dificultad en las muescas laterales del fuselaje.

Las mitades exteriores del fuselaje integran algunas aletas y dispositivos electrónicos en la parte superior e inferior, más otros en piezas aparte. La cubierta de la carlinga posee un grosor bastante razonable y las ventanillas se ven bien representadas. La sonda de repostaje viene separada. La puerta lateral de acceso se puede colocar abierta y lleva la escalera integrada en la pieza. Las puertas laterales situadas por detrás de las alas, dispuestas para el lanzamiento de paracaidistas, aparecen cerradas, aunque el hueco interno sí está representado. La parte externa se puede detallar opcionalmente con el deflector de aire situado por delante de la puerta, un detalle bien visto.

Pegado el fuselaje, la atención se centra en la zona ventral y en las bodegas del tren de aterrizaje principal, cuya parte delantera tiene las luces de aterrizaje grabadas, pero no transparentes. En esta zona tenemos un panel situado entre los dos espacios y piezas para cerrar los huecos por delante y detrás. Llegados a este punto del montaje, y sólo si queremos colocar las ruedas desplegadas, es aconsejable decidir cómo vamos a montar el tren de aterrizaje. Este se compone a cada lado por tres patas con ruedas dobles en cada una y una pieza que simula los brazos extensores. De acuerdo con las instrucciones, primero se pegan los brazos en la bodega y luego se suman las patas y las ruedas, que tienen las llantas bien definidas y el sistema de frenos en el lado interno.

No lo he comprobado, pero se me ocurre que podría resultar complicado introducir la última de las tres patas en el reducido espacio interno de la bodega. Como alternativa, si esto ocurre, se puede montar el conjunto de cada rueda por separado y pegarlo después en la bodega. El lado externo de cada bodega tiene un par de marcas grandes pero leves que posiblemente no haga falta rellenar al cubrirlas las ruedas. Montado el tren de aterrizaje, la parte central del fuselaje situado entre los pozos se cubre con una pieza que reproduce la superficie externa.

Las tapas vienen unidas en una pieza para facilitar el montaje del avión en vuelo, de este modo hay que cortarlas por la mitad si nuestra opción es diferente. Esto mismo sucede con las puertas del tren delantero, que se compone de una pata, dos ruedas bien detalladas y un brazo extensor separado.

Las alas constan de tres piezas, con las mitades inferiores separadas de la superior. El detalle de las superficies es notable, destacando la nitidez de los flaps, algunas tomas, el tubo de salida de la unidad de potencia auxiliar (APU) y las luces de las puntas y de formación. Los carriles carenados para extender los flaps (FTF) vienen separados.

Las góndolas de los motores están dispuestas en mitades con el frontal aparte y la toma inferior abierta. La parte inferior lleva otra toma por separado. El interior de cada góndola posee un pequeño tubo unido a la toma frontal con la salida del escape en la parte trasera. Entre las mitades del tubo hay un par de piezas redondas que simulan el compresor delante y la turbina detrás.

Las hélices son finas y deben tratarse con delicadeza, especialmente al cortarlas de los bastidores, porque se parten con solo mirarlas. Con gran acierto, Revell eligió proporcionarlas dobles, cada juego con las palas en una posición, en lugar de cometer la burrada de separar las palas (nada menos que ocho por hélice) para que las pegue el modelista. El buje y la placa base son piezas aparte.

Las superficies verticales de cola están moldeadas con el fuselaje y los estabilizadores van unidos mediante lengüetas a cada lado. Los timones están bien grabados, especialmente los de profundidad. En la parte superior falta la luz anticolisión.

La hoja de calcas dice estar impresa en Italia, como es costumbre. Corre la especie entre los modelistas, casi una leyenda urbana, de que su verdadero fabricante es Cartograf. Vaya usted a saber, lo cierto es que la hoja tiene muy buen aspecto. Contiene insignias nacionales, logotipos, códigos y matrículas, líneas del fuselaje y alas, además de numerosos estarcidos. Los motivos muestran acabado fino y brillante, buena nitidez y registro, y no tienen exceso de soporte.

Las instrucciones están impresas en blanco y negro en un folleto A4 de doce páginas que muestran una introducción histórica con datos técnicos, una lista de colores con equivalencias de pinturas del fabricante, 47 capítulos de montaje y dos páginas y media de perfiles.

Las ilustraciones del montaje son claras en general, pero las secuencias resultan un tanto profusas y es necesario estudiarlas muy bien, eligiendo primero la configuración deseada de las tres posibles.

La maqueta incluye alternativas para dos aviones militares y uno de Airbus. Las tres opciones no son tales salvo en las calcas, ya que todas llevan idéntica librea de gris. A este color habría que darle un tono claro suficiente para contrastar las calcas que reproducen las marcas grises “A400M” en la versión de Airbus. Afortunadamente, hay varios juegos de calcas en el mercado para cambiarle la nacionalidad. En España son destacables las de la marca Series Españolas.

Valoración

Esta es una buena pieza para los amantes de los cargueros del peso pesado, con acertadas opciones de montaje y posibilidades de ser la estrella de una escena con vehículos y carga alrededor. Aunque le falta algunos detalles mínimos y Revell la complicó con el doble fuselaje, la maqueta tiene en general un detalle notable para esta escala mínima. Es muy recomendable hacer espacio en la vitrina.◊



The kit

Publicado – Published: 8 / 2026

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