Avro Shackleton MR.2 [Airfix 1/72]

Referencia – Kit reference: Airfix A11004

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (239 piezas), plástico transparente (28 piezas). Incluye 2 figuras.

CALCAS – DECALS:

  • Impresas por Cartograf en una hoja de gran tamaño. Contiene insignias nacionales, matrículas, códigos, el panel de instrumentos, líneas de no pisado y multitud de estarcidos. Apariencia fina y brillante, gran nitidez, buena saturación de color. Soporte bien cortado alrededor de cada motivo.

OPCIONES – OPTIONS:

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto A4 de 20 páginas impreso en blanco, negro y color. Contiene una introducción histórica con datos técnicos y 113 secuencias de montaje. Dos hojas separadas de formato A3 impresas en color y blanco y negro respectivamente sobre papel satinado muestran perfiles y códigos de pinturas de Humbrol así como perfiles para colocar los estarcidos.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Buen detalle interno y externo. Alternativas de construcción. Piezas transparentes muy finas, aunque delicadas. Extensa hoja de calcas.

LO PEOR – THE WORST:

  • Marcas en el interior del fuselaje. Cierto equipamiento interno podría estar mejor definido.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • Posee amplias ventajas respecto a sus limitados inconvenientes. Por su tamaño y buen detalle en general podría valer a quienes se dedican a escalas mayores.

La maqueta

Durante décadas desde 1967 el molde de FROG fue el único del Shackelton en la escala 1/72. Como era habitual, la maqueta tuvo muchas reediciones en otras marcas, como Revell y Hasegawa. En 2015 Airfix lanzó la maqueta del MR.2 (versión de reconocimiento marítimo) que me ocupa hoy, seguida de otra con la versión AEW (Airborne Early Warning, Alerta Aérea Temprana) (referencia A11005). En este 2026 Airfix anuncia una reedición con las dos versiones en una sola caja (referencia A11013). Como no hay dos sin tres, Revell lanzó en 2016 y 2019 su molde propio en dos cajas con las versiones MR.3 (Phase 2 y 3) y AEW.2.

Dentro de la caja de gran tamaño encontramos nueve bastidores de piezas, uno de ellos transparente, un amplia hoja de calcas y el manual de instrucciones. El moldeado de las piezas es el habitual de Airfix, sin deformaciones en las piezas, algunas líneas de molde en determinados elementos, como las ruedas de cola, y marcas de eyector abundantes en el interior del fuselaje. Algunas de estas marcas afectan al detalle de la estructura reproducida en las piezas, aunque en zonas no visibles tras cerrar el fuselaje. Las de los lados de la carlinga será inevitable taparlas por precaución, pero son muy poco profundas.

El grabado de las líneas de paneles y distintos detalles en las superficies de las alas y el fuselaje es muy fino y convincente. No tiene nada que ver con el de otras maquetas donde el fabricante se excedió bastante al representarlo.

Obviamente, la construcción de un avión de buen porte como el Shackleton y con bastantes elementos en su interior no es cuestión de un fin de semana y requiere más paciencia y método que en otras maquetas más simples. El montaje, bien diseñado, ofrece varias alternativas además de la posibilidad de colocar el tren de aterrizaje plegado. Algunas de ellas son comunes a los dos aviones representados en las instrucciones y otras específicas de cada uno. Las describiré en su lugar pertinente.

Las opciones de pintura son diferentes y alternan el mismo patrón de camuflaje, básicamente compuesto de gris y blanco.

Reseña

Las zonas reproducidas en el interior del fuselaje son el puesto frontal del artillero y del bombardero, la carlinga, la zona de los operadores de radares, sensores y demás cacharros electrónicos, la zona de descanso de los tripulantes y el puesto de observador en la punta trasera. La estructura de los lados interiores del fuselaje únicamente está representada en la dos últimas zonas. Casi la totalidad del interior dispone de un único suelo donde se van añadiendo los elementos de las diferentes zonas.

El puesto frontal contiene un suelo con varios instrumentos separados en la parte trasera, el asiento, el afuste de los cañones proeles, con la mira añadida tras cerrar el fuselaje, y el puesto de bombardero por debajo del asiento mencionado con el hueco del panel acristalado justo por delante, que pegaremos una vez cerrado el fuselaje.

La carlinga centa con dos suelos separados para los pilotos con sus respectivos asientos, controles y consolas laterales. Los asientos tienen alternativas, con poca diferencia entre ellos, a fin de poder adaptar las fguras de los pilotos si queremos usarlas. Para esto también hay que recortarles la piernas por debajo de las rodillas, una crueldad innecesaria para lo poco que se van a ver. El panel está moldeado con los pedales y los instrumentos son de calca y tiene una cubierta separada que se pega tras cerrar el fuselaje.

Por detrás de puesto de la carlinga tenemos dos mamparos con algunas marcas en la parte delantera y los instrumentos, consola y asiento del ingeniero de vuelo. Los instrumentos no son tan abundantes como en la realidad y no llevan calca, pero dan avío. En el lado opuesto aparece el puesto del navegante, también con su mesa, asiento y controles muy parcialmente representados. Sobre la mesa podemos colocar un mapa de calca doblado para darle vidilla.

La parte central contigua a la anterior lleva cuatro asientos y las consolas de los operadores de sistemas moldeadas en una pieza. Las pantallas de los radares son lo mejor, porque los demás instrumentos muestran un detalle básico, aunque parece suficiente para la escala y el lugar oculto que ocupan. Esta zona central la cortan dos travesaños para sujetar las alas, elementos irreales pero necesarios en la maqueta.

Por detrás del área descrita hay un hueco vacío, limitado por un mamparo que da acceso a la zona de observación, detallada con un par de asientos y una especie de consola sin definir en lo que debería ser la cocina en el lado opuesto. Sólo se aprecia con claridad el estante de almacenaje de bengalas. Otro mamparo en la parte posterior cierra este espacio.

La punta posterior del fuselaje alberga dos piezas, una de ellas el pozo de las ruedas traseras. El acristalamiento externo está representado en una pieza muy fina, con formas aparentemente correctas y el marco grabado sin relieve.

Antes de unir las mitades del fuselaje hay que taladrar varios agujeros en varios puntos, según el aparato concreto que pretendamos hacer, para pegar piezas en dichos lugares posteriormente. También hay que pegar la puerta lateral de acceso, que podemos dejar abierta, y una pieza en el lado derecho del compartimento del bombardero que simula el equipo eléctrico y la radio frontal. El avión de la Escuadrilla 204 lleva un panel acristalado como salida de emergencia en lugar de la torreta artillada.

Unido el fuselaje, se pegan todas las ventanillas laterales, los acristalamientos del morro así como la cúpula de obervación del navegante. La cubierta de la carlinga tiene dos paneles laterales separados y un panel con instrumentos añadido en su lado interno. Todas las piezas transparentes son muy finas y presentan una apariencia frágil.

El detalle exterior del fuselaje en el avión de la Escuadrilla 224, descrito de proa a popa, comprende un panel en el morro con el mecanismo de elevación de los cañones y los tubos de las armas separados; pequeñas antenas a los lados del morro y la parte inferior; una antena de lágrima y la torreta dorsal, compuesta de una base con asiento, el afuste, un anillo giratorio, los cañones aparte y la cubierta en dos mitades. Como alternativa, el avión de la Escuadrilla 204 no lleva armamento en el morro ni torreta y las antenas dorsales son distintas, destacando por su tamaño la antena de contramedidas electrónicas.

Las piezas comunes para las dos versiones son el radomo ventral que se puede colocar subido o bajado, en este último caso solamente si el avión lo representamos en vuelo, más las tomas de los intercambiadores de calor y dos antenas de carril a los lados del radomo.

Me parece un acierto que Airfix aprovechase el suelo interno para representar el fondo de la bodega de armamento por la otra cara. El detalle es intrincado y está limpio de marcas. Los paneles situados por delante y detrás también muestran muy buena factura. Las compuertas van colocadas sobre sendos perfiles unidos a los lados del hueco y podemos colocarlas cerradas o abiertas. En este caso último las piezas son dobles, tal vez por eso son tan finas. Ambas llevan paneles bien grabados en las superficies y dos finos brazos de apertura separados. En la bodega podemos colocar dos torpedos Mk.30 y dos Mk.44.

Las alas están separadas en mitades. Los alerones están bien grabados y los flaps pueden colocarse cerrados o abiertos gracias a un interior bien definido y sin marcas. Elementos separados son las luces de las puntas y las de aterrizaje (ambas transparentes) y los tubos Pitot. Las alas van encastradas en los travesaños laterales del fuselaje, lo que debe darles la rigidez y firmeza convenientes.

Las góndolas de los motores vienen en dos mitades unidas a los capós de los motores. Las externas llevan simplemente dos paneles y los escapes separados. Los escapes son alternativos según el avión concreto que elijamos. Las góndolas interiores incluyen los pozos de las ruedas. Airfix no escatimó el detalle interno y proporciona un fondo y dos lados. El detalle interior es muy bueno e incluye un depósito, imagino que para el líquido hidráulico. Si dejamos las ruedas bajadas, emplearemos las tapas del pozo abiertas, ambas bien grabadas y limpias por los dos lados. Las patas del tren de aterrizaje tienen la amortiguación marcada y los brazos extensores son muy finos y delicados de manipular. Las ruedas están separadas en mitades y se pegan al extremo de la horquilla sin necesidad de hacerlo a presión. Las llantas están bien grabadas y el tamaño de los neumáticos le ha dado a Airfix espacio bastante para grabar la banda de rodadura.

La cara frontal de los motores está separada en una pieza que muestra la toma inferior hueca. Las hélices van superpuestas unas a otras una vez pegadas a sus respectivas secciones del cono común a ambas. En la parte posterior llevan una placa base y el eje introducido por detrás del frontal del motor. A las palas no cabe ponerles tacha porque son bastante finas y carecen de restos de plástico.

Todas las superficies de cola están divididas en mitades con un grabado convincente en las aletas compensadoras. Los timones separados son de una pieza y van pegados sobre las bisagras. Las instrucciones no indican que puedan colocarse girados, pero con pequeñas modificaciones podría lograrse.

El tren aterrizaje auxiliar comprende una pata con la suspensión bien definida, dos ruedas, un brazo hidráulico aparte y una base pegada en el interior del pozo, que muestra un detalle bastante nítido. Las ruedas presentan las llantas detalladas, pero lo neumáticos son lisos y hay una fina línea de molde en su contorno.

La extensa hoja de calcas, impresa por Cartograf, contiene insignias nacionales, matrículas, códigos, el panel de instrumentos, líneas de no pisado y multitud de estarcidos. Los motivos poseen una apariencia fina y brillante, gran nitidez y buena saturación de color. El soporte excedente es mínimo al estar bien cortado alrededor de cada calca.

El manual de instrucciones consta de veinte páginas impresas en blanco, negro y color en formato A4. Contiene una introducción histórica con datos técnicos y 113 secuencias de montaje. Dos hojas separadas de formato A3 impresas en color y blanco y negro respectivamente sobre papel satinado muestran perfiles y códigos de pinturas de Humbrol así como perfiles para colocar los estarcidos.

Las opciones para pintar el modelo ofrecen libreas navales de gris y blanco, pero con los colores invertidos y distribución diferente que les da un tanto de variedad.

El sitio web thegrowler.org.uk ofrece información específica de cada uno de estos aviones que no coincide fielmente con la que proporciona Airfix. El MR.2 con matrícula WR663 hizo su primer vuelo en marzo de 1954. En octubre de ese año fue destinado a la Escuadrilla 224 de Gibraltar, donde en 1956 recibe el código M en el morro. Tras varias modificaciones y actualizaciones realizadas en Gran Bretaña se le asigna la escuadrilla 210 en 1960 y posteriormente otras más. En 1971 comienzan los trabajos para convertirlo en un AEW.2 que terminan el año siguiente. Este aparato se conserva hoy en el Aeropuerto Bagington de Coventry (Reino Unido) a cargo de la Shackleton Preservation Society. Además de estos datos que no coinciden con los de la maqueta, la Escuadrilla 224 fue disuelta en octubre de 1966, por eso nunca pudo operar el avión en tal fecha como septiembre de 1967 como señala Airfix.

La otra alternativa, matriculada WR966, realizó su primer vuelo en abril de 1954. La Escuadrilla 204 lo recibió en mayo de 1961, pero posteriormente fue transferido a otras unidades, además de recibir diversas modificaciones y actualizaciones que lo convirtieron en un T.2 (versión de entrenamiento de radar). Fue luego enviado a la Escuadrilla 205, donde recibe el código G, y de ahí a la 204 destacada en el Lejano Oriente en noviembre de 1971. Al poco tiempo, el aparato es devuelto al Reino Unido, a donde llega el 10 de enero de 1972 para ser luego declarado no apto para el servicio y desguazado en junio de 1973. El avión que vemos en los perfiles de la maqueta debió ser un entrenador, de ahí posiblemente la T de su código en el morro, y desde luego estuvo pocos días en servicio en enero de 1972.

Valoración

Airfix hizo por fin una maqueta del Shackleton a la altura de los tiempos, tras décadas sin más alternativas que el obsoleto molde de FROG. Las cualidades provechosas de la maqueta aventajan ampliamente las menos acertadas, que se limitan al interior del fuselaje y son prácticamente imperceptibles.



Publicado – Published: 8 / 2026

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