Fairey Swordfish [Matchbox 1/72]

Referencia – Kit reference: Matchbox PK-112

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (65 piezas), plástico transparente (1 pieza). Incluye 2 figuras.

CALCAS – DECALS:

  • Escarapelas británicas, insignia de unidad y matrículas. Aspecto fino y mate. Aparente buena saturación de color y registro correcto, salvo 2 escarapelas. Sin demasiado soporte excedente.

OPCIONES – OPTIONS:

  • Fairey Swordfish Mk I. Escuadrilla 824.HMS Eagle. Destinado al HMS Illustrious en el raid de Tarento. 11 de noviembre de 1940.
  • Fairey Swordfish Mk III. Escuadrilla N.º 119 de la RAF. Mando Costero. 1945.

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto apaisado doblado de 6 páginas impreso en blanco y negro. Contiene un sumario histórico en varios idiomas sobre el avión, 9 secuencias de montaje y una tabla de colores en varios idiomas con equivalencias de pinturas de la gama Humbrol Authentic. La cara trasera de la caja muestra las opciones de pintura en color.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Sencillez de montaje. Alternativas de armamento y pintura.

LO PEOR – THE WORST:

  • Carlinga. Líneas de panel. Detalle y piezas sobredimensionados.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • No trae cuenta comparada con la moderna de Airfix en la escala pequeña, pero si se tiene en cartera, se puede montar con comodidad como viene, o bien servir para base para las múltiples mejoras que necesita.

La maqueta

Matchbox comenzó a lanzar sus maquetas del Swordfish allá por los años 70. Estas ediciones dejaban atrás a las anteriores de Airfix y Frog, que dominaron el mercado durante las décadas anteriores. Hasta la aparición del nuevo molde de Airfix hace unos años, el Swordfish de Matchbox era aún la maqueta más moderna en la escala 1/72. Esta caja concreta fue la última que hizo la marca británica antes de pasar a manos alemanas a inicios de los años 90.

La caja contiene tres bastidores de diferente color, un pequeño bastidor transparente, la hoja de calcas y las instrucciones. El moldeado de las piezas es marca de la casa e inconfundible: limpieza en el molde, piezas de aspecto brillante, detalle contundente y por encima de escala en ciertos casos, más nulas rebabas, salvo en el motor.

Las alternativas que se ofrecen son un Swordfish Mk I con un torpedo debajo del fuselaje y un Mk III con cohetes RP-3 y radar centimétrico. El armamento y el radar son las únicas alternativas de montaje. En ambos casos el puesto intermedio del tercer tripulante está suprimido.

Reseña

Los lados internos del fuselaje no tienen detalle y hay una leve marca a cada lado que no se apreciará con el fuselaje pegado. Las carlingas están vacías con la excepción del asiento de cada tripulante y una base para pegarlo. Sólo el puesto trasero lleva un soporte y una ametralladora, nada mala para tener 40 años. El hueco que Matchbox no rellenó se disimula con dos figuras patilargas en las que se aprecian detalles del traje de vuelo que faltan en otras a esta escala, y lo mejor es que al menos no tienen esas deformaciones en el plástico que vulgarmente llamamos rechupes. El parabrisas es grueso y tiene el marco definido. Esta pieza la juzgo por imágenes de internet, ya que mi maqueta no lo trae.

Las líneas de panel, concentradas en la parte delantera del fuselaje, son tremendamente gruesas y profundas. Esta es una característica intrínseca a las maquetas de Matchbox, por ello quienes las adquieren ya saben uno de los precios a pagar. El inconformista las tapará y volverá a grabarlas, y el nostálgico deseará dejarlas tal cual. No hay tercer camino.

En la parte posterior del fuselaje la réplica de la estructura está sobreescalada, pero es más aceptable al no llevar líneas. La parte inferior es plana sin detalle, sólo hay un par de leves hundimientos en el plástico que se remedian fácilmente. Los elementos más evidentes en las mitades del fuselaje son el filtro de combustible, naturalmente liso y sin definir, un par de tapas grabadas a los lados, las raíces de los planos inferiores, el gancho de apontaje alojado en un rebaje en el extremo inferior, y dos rebajes en la cubierta delantera para colocar los soportes intermedios del plano superior, que vienen unidos al panel que les sirve de base.

El motor es bastante decente. Tiene los cilindros y alzaválvulas bien definidos y un anillo posterior separado que contiene los finos colectores de escape. La cubierta está dispuesta en dos anillos de diferente profundidad. La hélice es fina, de una pieza, y moldeada con el buje. El perfil de las puntas de las palas y su torsión parecen adecuadas. El escape viene separado y muestra las aletas de refrigeración del extremo definidas aunque simplonas.

Las alas están separadas en mitades. Se unen entre sí y con el fuselaje mediante lengüetas y ranuras. El plano superior está separado en tres partes. Tanto el detalle del entelado como el grabado de las superficies de control es demasiado grande, aunque consistente y, como en el caso del fuselaje, más aceptable por tener menos paneles reproducidos a lo salvaje, por así decir. Los bordes de ataque poseen poca redondez, sin embargo el perfil de las puntas se parece bastante al real en ambos planos. Las luces de navegación son nítidas, aunque no hay faro de aterrizaje.

Los soportes son todos demasiado gruesos para la escala, incluido el de conexión de los alerones. Los soportes externos entre las alas van insertados en una ranura abierta en el plano superior, lo que facilita mucho el montaje, pero carece de realismo.

Los planos de cola está separados en dos piezas gruesas con el mismo detalle superficial que las alas. Los soportes de los estabilizadores son algo más finos y creibles.

Los puntales del tren de aterrizaje vuelven a ser gruesos pese a estar bien perfilados. Las ruedas son de una pieza, grandes y gordas a simple vista. Las llantas están bien grabadas, pero carecen de la válvula de aire de los neumáticos. La rueda de cola está moldeada con su pata.

El Swordfish Mk I lleva como armamento un torpedo separado en mitades con las aletas definidas pero sin las hélices, más dos soportes. El Mk III lleva en su lugar el radomo del radar de una pieza que hay que situar a ojímetro, además de dos paneles subalares que incluyen los raíles de lanzamiento de los cohetes sin detallar. Los cohetes vienen aparte. Su aspecto es más bien simplón y grueso.

La hoja de calcas incluye escarapelas británicas, una insignia de unidad y matrículas de aspecto fino y mate. Poseen aparente buena saturación de color y registro correcto, salvo dos escarapelas con los círculos centrales desiguales. No tienen demasiado soporte excedente.

Las instrucciones son iguales a las de las primeras cajas y consisten en un folleto apaisado doblado formando seis páginas impreso en blanco y negro. Contiene un sumario histórico en varios idiomas sobre el avión, nueve secuencias de montaje y una tabla de colores en varios idiomas con equivalencias de pinturas de la gama Humbrol Authentic, desaparecida hace décadas. La cara trasera de la caja muestra las opciones de pintura en color.

Son dos las posibilidades de pintar la maqueta. El Mk I lleva el conocido patrón denominado “Shadow Shading scheme”, empleada por los Swordfish que tomaron parte en el ataque a la base italiana de Tarento, mientras que el Mk III luce un librea negra acorde a sus misiones nocturnas. La Escuadrilla Nº 119 a la que perteneció estuvo basada en Bélgica en 1944-45. Su misión era la caza nocturna de submarinos enanos alemanes que pretendían interferir la navegación en el Cana de la Mancha, por este motivo estaban dotados del radar centimétrico ASV Mk XI.

Valoración

Si uno no es de los que viven del pasado y pretende conservar la maqueta en su caja hasta el fin de los tiempos, sino que pertenece a la selecta facción de los que no hacen prisioneros con sus maquetas y está decido a montarla algún día, no tiene más alternativa que hacerla de caja aceptando todos sus rasgos de medio siglo atrás, o bien dedicarle unas sesiones de “arte y ensayo” para darle un acabado más digno y afín a los tiempos que corren. Campo donde darle algo más de lo que trae tiene de sobra, desde luego.

El modelista que no la tenga en inventario debería considerar si le merece la pena obtenerla en el mercado de segunda mano. Hace tiempo salía a cuenta lo pagado por el esfuerzo de mejorarla y además no existía el molde nuevo de Airfix. Ahora, como todo vale una gónada y media, ignoro qué precio descomedido se paga por ella.◊



Publicado – Published: 7 / 2026

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