
De un vistazo – Quick look
MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:
- Plástico inyectado (153 piezas), plástico transparente (18 piezas), resina (2 piezas).
- Injected plastic (153 parts), clear plastic (18 parts), resin (2 parts).
CALCAS – DECALS:
- Impresas por Cartograf. Insignias británicas, marcas de unidad polaca, matrículas y códigos de cola. Finas y brillantes. Buen registro, nitidez y saturación. Sin exceso de soporte.
- Printed by Cartograf. British markings, Polish squadron insignia, registrations and tail codes. Thin and glossy finish. Good register, sharpness and saturation. No surplus carrier.
OPCIONES – OPTIONS:
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 150 Squadron. Foggia (Italy). August, 1943.
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 86 Squadron (Operational Training Unit). Gamston (Nottingamshire, England). 1944.
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 304 Squadron (Polish Bomber Squadron) “Mazonia” (?). June, 1943.
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 304 Squadron (Polish Bomber Squadron) “Mazonia” (?). June, 1943.
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 27 Squadron (Operational Training Unit). Lichfield (Staffordshire, England). 1943.
- Vickers Wellington Mk. X. RAF No. 75 Squadron. 1942.
INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:
- Folleto doblado en formato A4 de 10 páginas impreso en blanco y negro. Contiene una introducción histórica sobre el avión, un plano numerado de piezas, una lista de colores con pinturas acrílicas equivalentes de Italeri, 5 capítulos de montaje y 3 páginas de perfiles.
- 10-page folded A4 brochure printed in black and white. It contains a historical introduction about the bomber, a numbered parts diagram, a list of colors with matches in Italeri acrylic paints, 5 assembly chapters and 3 pages of profiles.
LO MEJOR – THE BEST:
- Molde limpio. Buen detalle externo en general. Calcas.
- Clean mold. Overall nice external detail. Decals.
LO PEOR – THE WORST:
- Marcas dentro del fuselaje. Interior escaso. Sin provisión para mostrar la bodega de bombas.
- Pin marks on fuselage side walls. Sparse interior. No provision to show the bomb bay open.
VALORACIÓN – CONCLUSION:
- Reedición del molde de serie limitada de MPM. Tiene mejores competidores en otras marcas, pero la maqueta no es descartable por se detalle decente en general. Para modelistas con experiencia.
- Reissue of the short-run MPM kit. It has better competitors from other brands, but it isn’t to be dismissed due to its generally decent detail. For experienced modelers.

La maqueta
El Vickers Wellington puede ser uno de los aviones con más tradición modelística, ya que se conocen varias maquetas en la escala 1/72 desde los años 40 del siglo pasado, es decir, contemporáneas de este conocido bombardero británico. Dejándolas a un lado, en tiempos más recientes han aparecido los moldes de Airfix (1959), Frog y Matchbox en los años 70, MPM (2002), Trumpeter (2006) y de nuevo Airfix con su actual molde, último Wellington en salir al mercado (2018). De todas estas maquetas hay múltiples reediciones en diferentes marcas y años, de modo que los modelistas seguidores de esta escala no pueden quejarse por falta de oferta como en tantos otros casos.
Esta maqueta del Wellington Mk. X emplea el molde de MPM y de hecho estaba destinada a aparecer con su marbete, sin embargo fue Italeri la que finalmente la lanzó allá por 2007. No había un Mk. X desde el de Matchbox y su reedición de Revell, aunque esto tiene importancia relativa porque las variantes del Wellington son bastante parecidas en lo general.
Salvo la caja, las instrucciones y la hoja de calcas, todo lo demás pertenece a MPM y hasta la forma de envolver los bastidores es marca de la casa, por tanto se trata de una maqueta de serie limitada a todos los efectos. La edición incluye ocho bastidores de piezas, dos de ellos transparentes, dos escapes de resina, la hoja de calcas y las instrucciones. De las aproximadamente 150 piezas no transparentes que componen la maqueta nos van a sobrar un tercio de ellas, ya que el molde de MPM lo comparten otras versiones del avión.
El moldeado de las piezas es muy limpio y no posee deformaciones. Sobre los lados internos del fuselaje y el interior de los pozos hay marcas pequeñas tanto positivas como negativas. Las de los pozos, por su escaso número y poca evidencia tienen un pase, pero las del fuselaje pueden ser visibles, sobre todo en la parte delantera, y resultan difíciles de eliminar al estar situadas sobre la estructura interior.
El relieve de la característica estructura geodésica del Wellington está en general bien conseguido, con más acierto sobre las alas y estabilizadores, mientras que el de la aleta de cola parece algo menos definido. El moldeado un tanto suave de esta estructura no será del gusto de todos seguramente. Sin embargo, el relieve de la estructura del fuselaje parece reproducido con acierto, mediante líneas en relieve donde son necesarias. También el grabado de las superficies de control móviles es fino y limpio.
La construcción del modelo es más apta para modelistas expertos porque requiere de cierta pericia en los ensamblajes de las alas, estabilizadores, pozos y torreta proel.
Reseña
El interior del fuselaje está moldeado de punta a cabo con una representación de la estructura geodésica interna. Como esto va en gustos, a algunos les parecerá suficiente y a otros poco marcado. Personalmente no me parece malo y lo prefiero al de la maqueta de Trumpeter, que parece demasiado elaborado. En cualquier caso, del interior hay bastante poco. El suelo del piloto va pagado a un mamparo situado tras la carlinga y contiene un asiento y su base, los controles, los pedales y una pequeña consola de instrumentos a la izquierda. El panel de instrumentos, moldeado en relieve y con un aspecto excelente, pero sin calca, va pegado a las mitades del fuselaje.
Por debajo de este suelo, y también unido al mamparo trasero, hay otro suelo para el compartimento del bombadero. El mamparo muestra el hueco de acceso a la carlinga y está bien detallado por las dos caras. En la trasera se aprecia diverso instrumental, sin duda de la radio.
La torreta delantea consta de un suelo pegado a los lados del fuselaje y por tanto sin posibilidad de girar. El afuste interno posee cinco piezas y las ametralladoras dan juego, pero no son una maravilla. Lo peor es que la cúpula transparente está separada en cuatro piezas. Al menos son más bien finas y poseen la estructura en relieve fino y nítido.
La torreta de cola, sin embargo, contiene el suelo, al afuste del armamento y cuatro ametralladoras en lugar de dos. Las armas, que tampoco son nada especial, están dispuestas en paralelo, pero en realidad los dos cañones externos iban colocados algo por encima de los internos.
Antes de pegar el fuselaje hay que añadir el pozo trasero, dos paneles laterales en lugar de los acristalados de versiones anteriores situados sobre las alas y detallados en su interior con parte de la estructura geodésica, una ventalilla en el lado izquierdo y las dos trapezoidales de los lados, finas y provistas de la estructura en relieve. El pozo trasero viene reproducido en mitades y detallado en su interior. La rueda de cola consta de una pata con horquilla y la rueda dividida en mitades.
El fuselaje lleva las compuertas de las bodegas grabadas en la parte ventral, sin posibilidad de mostrarlas abiertas. Por debajo está el panel acristalado del bombardero bajo el morro y una fina antena en forma de barra. En la parte superior hay una pequeña cúpula para el navegante, el mástil y un carenado de antena. La cubierta de la carlinga es más bien fina y tiene la estructura del parabrisas y el techo representada en relieve delgado.
Las alas están despiezadas en mitades al igual que los estabilizadores. Las primeras poseen lengüetas para fijarlas al fuselaje, pero no así los segundos. En las alas se aprecia un buen grabado en las superficies de control y sus aletas, las luces de las puntas, además de multitud de accesos pequeños resaltados ligeramente sobre el relieve geodésico. En la parte inferior hay que pegar los tubos de evacuación del combustible.
Antes de unir las alas hay que situar los pozos dentro de las góndolas. Los pozos vienen en mitades con el interior detallado. A primera vista parece difícil que encajen, pero no he hecho pruebas. Las puertas son finas y muestran detalle en sus lados interiores. El tren de aterrizaje se compone a cada lado de una pata en horquilla moldeada con la amortiguación, los brazos extensores aparte y las ruedas, separadas en mitades. Las llantas muestran un detalle destacable por su finura y los neumáticos son lisos.
Cada motor consta de dos mitades pegadas a la base de la góndola con una toma separada encima y otra debajo, una pieza con las aletas de refrigeración por delante de estas, el capó de una pieza y el anillo frontal. El motor consta de dos coronas de cilindros limpios y bien definidos, aunque con aspecto un tanto simple. Los escapes de este Mk. X son de resina, moldeados con pequeñas aletas de refrigeración y la salida aplanada en una pieza de plástico. Las hélices son de una pieza, finas y con el cono separado, con la excepción de uno de los aviones de los perfiles de las instrucciones.
La aleta de cola y el timón vertical están moldeado con el fuselaje. El timón está bien grabado, pero la estructura simulada no es convincente. Además, falta el contrapeso superior y el actuador de la aleta. Los estabilizadores se han moldeado en mitades. El detalle externo es mejor que en la aleta vertical y los timones se ven bien grabados.
La hoja de calcas está impresa por Cartograf, de modo que no hay que dudar de su calidad, evidente a simple vista. Contiene insignias británicas, marcas de unidad polacas, matrículas y códigos de cola. Todas ellas tienen un aspecto fino y brillante, buen registro, nitidez y saturación. Carecen de exceso de soporte.
Las instrucciones vienen en un folleto doblado en formato A4 formando diez páginas impresas en blanco y negro. Contiene una introducción histórica sobre el avión, un plano numerado de piezas, una lista de colores con pinturas acrílicas equivalentes de Italeri, cinco capítulos de montaje y tres páginas de perfiles.
Los perfiles nos presentan seis aviones diferentes, cuatro de ellos con el patrón de camuflaje de los bombarderos nocturnos de la RAF entre 1942 y 1945 (Dark Earth / Dark Green sobre Night Black) y las marcas en rojo. Dos de las opciones pertenecieron al Escuadrón polaco Nº 304, cuya denominación aparece escrita erróneamente como “Mazonia” en vez de “Masovia”, aunque en realidad esta unidad era denominada “Silesia”, Śląsk en polaco. Los dos aviones llevan libreas distintas. Una de ellas parece reproducir un patrón intermedio entre los colores del Mando de Bombardeo y el Costero, compuesta de (Dark Earth / Dark Green sobre White); mientras que la otra es propia del Mando Costero (Dark Slate Grey / Dark Sea Grey sobre White).
Valoración
Es difícil saber si Italeri volverá a reeditar este Wellington ajeno. Para desgracia de este molde, tiene competidores posteriores con un interior más nutrido y mejores posibilidades de presentación, por ejemplo en la bodega de bombas. Además, puede que sean más sencillos de construir que el de MPM.
Dicho esto, la maqueta es de las pocas de un Mk. X actualmente disponibles, tiene en general un detalle decente y no es en absoluto descartable, especialmente si el modelista tiene cierto nivel de experiencia.◊

















The kit
The Vickers Wellington is perhaps one of the aircraft with the longest history in modeling, as several 1/72 scale kits were already available in the 1940s, making them contemporary with this well-known British bomber. Aside from these, later kits have been produced by Airfix (1959), Frog and Matchbox in the 1970s, MPM (2002), Trumpeter (2006), and again Airfix with their current new tool offer, the latest Wellington to be released (2018). All of these kits have been reissued tens of times by different brands in different years, so followers of this scale cannot complain about a lack of options, as is often the case with other aircraft.
This Wellington Mk. X uses the MPM tool and was actually intended to be released under their label; however, it was definitely launched by Italeri back in 2007. There hadn’t been a Mk. X since the Matchbox kits and Revell’s reissue. For most modelers this will be relatively important because the Wellington variants are quite similar overall.
Except for the box, instructions, and decal sheet, everything else belongs to MPM, and even the way the sprues are bagged is a feature of the company; therefore, it is a short-run release in every sense. The box comes with eight sprues of parts, two of them clear, two resin exhausts, the decal sheet, and the instructions. Of the approximately 150 non-clear parts that make up the kit, we will have about a third left out, since the MPM mold is shared by other versions of the bomber.
The molding of parts is very clean and has no blemishes. There are small, both positive and negative, pin marks on the fuselage side walls and inside the wheel wells. The marks in the wells may be acceptable due to their small number and their non-evident location, but those inside the fuselage can be visible, especially inside the cockpit, and are difficult to remove as they are on the inner structure.
The raised detail of the Wellington’s distinctive geodetic structure is generally well done, particularly on the wings and stabilizers, while it looks somewhat less defined on the tail fin. The apparently soft molding of this structure will likely not appeal to everyone. However, the outer fuselage structure seems accurately reproduced, with raised lines where necessary. The engraving of the movable control surfaces is also fine and clean.
Clearly the kit is best suited for experienced modelers because it needs some skill in assembling the wings, stabilizers, wheel wells, and forward turret.
Review
The fuselage side walls is molded from end to end with the internal geodetic structure. As this is a matter of taste, some will find it just right and others not crisp enough. Personally, I don’t find it bad and prefer it to the Trumpeter kit, which seems overdone. Anyway, there’s not much interior detail. The pilot’s floor is attached to a rear bulkhead and has a seat and the base, the controls, the pedals, and a small instrument console on the left. The instrument panel, molded with an excellent raised detail but without a decal, is glued to the fuselage halves.
There is a second floor below this, also attached to the rear bulkhead, for the bombardier’s compartment. The bulkhead shows the cockpit access opening and is well detailed on both sides. Several instruments, clearly radio equipment, are visible on the rear side.
The forward turret consists of a floor glued to the fuselage sides, so it cannot rotate. The internal mount has five pieces, and the machine guns are just decent, but nothing to write home about. The worst part is the clear glazing provided in four pieces. Parts are relatively thin and have a fine, crisp raised frame.
The tail turret, however, comprises the floor, the armament mount, and four machine guns instead of two. The weapons, which are also unremarkable, are arranged in parallel, but in fact the two outer guns were mounted slightly above the rest.
Before gluing the fuselage, the rear wheel well needs to be attached, along with two side panels above the wings replacing the glazed ones of earlier variants. These panels are detailed internally with part of the geodetic detail. There is also a small window on the left side, and two trapezoidal windows on the sides, which are thin and also feature the fuselage pattern. The rear wheel well is provided in halves and detailed internally. The tail wheel consists of a forked leg and the wheel in halves.
The fuselage has the bomb bay doors engraved on the ventral side, so you don’t have the choice to show them open. The bomber’s glazed panel and a thin towel rail antenna are also added under the fuselage. On top, there is a small astrodome, a mast, and the D/F loop fairing. The cockpit canopy is rather thin and has the windshield and roof frame represented in thin raised lines.
The wings and stabilizers come in halves. Unlike the tail planes, the wings have tabs for attaching them to the fuselage. The wings are engraved with the control surfaces and their tabs, the wingtip lights, and several small accesses and covers slightly raised on geodetic detail. The fuel jettison pipes are glued under the wings.
Before attaching the wings, you need to add the wheel wells inside the nacelles. The wells come in halves with detailed interior. At first sight, they look difficult to fit, but I haven’t checked this. The doors are thin and show detail on their inner sides. The landing gear on each side consists of a forked leg molded with sharp shock absorbers, separate extension arms, and the wheel in halves. The rims are nicely detailed and the tires are smooth.
Each engine has two half pieces glued to the nacelle front, with a separate intake above and below, a piece with cooling gills in front of these, a one-piece cowling, and the front ring. The engine comprises two clean and well-defined cylinder rows, although they look a bit simple. The exhausts on this Mk. X are resin molded with tiny cooling fins, and the flat outlet pipe is a single plastic piece. The thin propellers are one-piece and have separate spinners, except for one of the aircraft shown in the instructions.
The tail fin and rudder are molded with the fuselage. The rudder is well-engraved, but the raised structure is not convincing. The upper counterweight and tab actuator are missing. The tail planes show much better surface detail than that on the fin, and the rudders are also sharply engraved.
The decal sheet is printed by Cartograf, so its quality is evident at first glance. It contains British markings, Polish squadron markings, registration numbers, and tail codes. All of them have a fine, glossy appearance, good registration, sharpness, and saturation. There is no excess carrier.
The instructions come in a folded A4 brochure with ten pages printed in black and white. It contains a historical introduction to the aircraft, a numbered parts diagram, a paint list with equivalent Italeri acrylic paints, five assembly chapters, and three pages of profiles.
The profiles show six different aircraft, four of them painted in the camouflage pattern of RAF night bombers between 1942 and 1945 (Dark Earth/Dark Green over Night Black) and red markings. Two of the options belonged to No. 304 Polish Squadron, but the designation is incorrectly written as «Mazonia» instead of «Masovia,» although this unit was actually called «Silesia» (Śląsk in Polish). The two aircraft have different liveries. One seems to be an intermediate pattern between the Bomber Command and Coastal Command colors, consisting of (Dark Earth/Dark Green over White); while the other is typical of Coastal Command bombers (Dark Slate Grey/Dark Sea Grey over White).
Conclusion
It’s difficult to know if Italeri will ever reissue this Wellington kit again. Unfortunately for this mold, it has competitors with more detailed interiors and better assembly choices, for example, in the bomb bay. Also, they look simpler to build than the MPM kit.
That said, this kit is one of the two Mk. Xs presently available, it has decent overall detail, and should not be overlooked, especially if the modeler has enough experience in short runs.◊
Publicado – Published: 7 / 2026
©www.jmodels.net


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