Wellington Mk. X [Italeri 1/72]

Referencia – Kit reference: Italeri 1252

De un vistazo – Quick look

MATERIAL Y PIEZAS
MEDIA & PARTS:

  • Plástico inyectado (153 piezas), plástico transparente (18 piezas), resina (2 piezas).

CALCAS – DECALS:

  • Impresas por Cartograf. Insignias británicas, marcas de unidad polaca, matrículas y códigos de cola. Finas y brillantes. Buen registro, nitidez y saturación. Sin exceso de soporte.

OPCIONES – OPTIONS:

INSTRUCCIONES – INSTRUCTIONS:

  • Folleto doblado en formato A4 de 10 páginas impreso en blanco y negro. Contiene una introducción histórica sobre el avión, un plano numerado de piezas, una lista de colores con pinturas acrílicas equivalentes de Italeri, 5 capítulos de montaje y 3 páginas de perfiles.

LO MEJOR – THE BEST:

  • Molde limpio. Buen detalle externo en general. Calcas.

LO PEOR – THE WORST:

  • Marcas dentro del fuselaje. Interior escaso. Sin provisión para mostrar la bodega de bombas.

VALORACIÓN – CONCLUSION:

  • Reedición del molde de serie limitada de MPM. Tiene mejores competidores en otras marcas, pero la maqueta no es descartable por se detalle decente en general. Para modelistas con experiencia.

La maqueta

El Vickers Wellington puede ser uno de los aviones con más tradición modelística, ya que se conocen varias maquetas en la escala 1/72 desde los años 40 del siglo pasado, es decir, contemporáneas de este conocido bombardero británico. Dejándolas a un lado, en tiempos más recientes han aparecido los moldes de Airfix (1959), Frog y Matchbox en los años 70, MPM (2002), Trumpeter (2006) y de nuevo Airfix con su actual molde, último Wellington en salir al mercado (2018). De todas estas maquetas hay múltiples reediciones en diferentes marcas y años, de modo que los modelistas seguidores de esta escala no pueden quejarse por falta de oferta como en tantos otros casos.

Esta maqueta del Wellington Mk. X emplea el molde de MPM y de hecho estaba destinada a aparecer con su marbete, sin embargo fue Italeri la que finalmente la lanzó allá por 2007. No había un Mk. X desde el de Matchbox y su reedición de Revell, aunque esto tiene importancia relativa porque las variantes del Wellington son bastante parecidas en lo general.

Salvo la caja, las instrucciones y la hoja de calcas, todo lo demás pertenece a MPM y hasta la forma de envolver los bastidores es marca de la casa, por tanto se trata de una maqueta de serie limitada a todos los efectos. La edición incluye ocho bastidores de piezas, dos de ellos transparentes, dos escapes de resina, la hoja de calcas y las instrucciones. De las aproximadamente 150 piezas no transparentes que componen la maqueta nos van a sobrar un tercio de ellas, ya que el molde de MPM lo comparten otras versiones del avión.

El moldeado de las piezas es muy limpio y no posee deformaciones. Sobre los lados internos del fuselaje y el interior de los pozos hay marcas pequeñas tanto positivas como negativas. Las de los pozos, por su escaso número y poca evidencia tienen un pase, pero las del fuselaje pueden ser visibles, sobre todo en la parte delantera, y resultan difíciles de eliminar al estar situadas sobre la estructura interior.

El relieve de la característica estructura geodésica del Wellington está en general bien conseguido, con más acierto sobre las alas y estabilizadores, mientras que el de la aleta de cola parece algo menos definido. El moldeado un tanto suave de esta estructura no será del gusto de todos seguramente. Sin embargo, el relieve de la estructura del fuselaje parece reproducido con acierto, mediante líneas en relieve donde son necesarias. También el grabado de las superficies de control móviles es fino y limpio.

La construcción del modelo es más apta para modelistas expertos porque requiere de cierta pericia en los ensamblajes de las alas, estabilizadores, pozos y torreta proel.

Reseña

El interior del fuselaje está moldeado de punta a cabo con una representación de la estructura geodésica interna. Como esto va en gustos, a algunos les parecerá suficiente y a otros poco marcado. Personalmente no me parece malo y lo prefiero al de la maqueta de Trumpeter, que parece demasiado elaborado. En cualquier caso, del interior hay bastante poco. El suelo del piloto va pagado a un mamparo situado tras la carlinga y contiene un asiento y su base, los controles, los pedales y una pequeña consola de instrumentos a la izquierda. El panel de instrumentos, moldeado en relieve y con un aspecto excelente, pero sin calca, va pegado a las mitades del fuselaje.

Por debajo de este suelo, y también unido al mamparo trasero, hay otro suelo para el compartimento del bombadero. El mamparo muestra el hueco de acceso a la carlinga y está bien detallado por las dos caras. En la trasera se aprecia diverso instrumental, sin duda de la radio.

La torreta delantea consta de un suelo pegado a los lados del fuselaje y por tanto sin posibilidad de girar. El afuste interno posee cinco piezas y las ametralladoras dan juego, pero no son una maravilla. Lo peor es que la cúpula transparente está separada en cuatro piezas. Al menos son más bien finas y poseen la estructura en relieve fino y nítido.

La torreta de cola, sin embargo, contiene el suelo, al afuste del armamento y cuatro ametralladoras en lugar de dos. Las armas, que tampoco son nada especial, están dispuestas en paralelo, pero en realidad los dos cañones externos iban colocados algo por encima de los internos.

Antes de pegar el fuselaje hay que añadir el pozo trasero, dos paneles laterales en lugar de los acristalados de versiones anteriores situados sobre las alas y detallados en su interior con parte de la estructura geodésica, una ventalilla en el lado izquierdo y las dos trapezoidales de los lados, finas y provistas de la estructura en relieve. El pozo trasero viene reproducido en mitades y detallado en su interior. La rueda de cola consta de una pata con horquilla y la rueda dividida en mitades.

El fuselaje lleva las compuertas de las bodegas grabadas en la parte ventral, sin posibilidad de mostrarlas abiertas. Por debajo está el panel acristalado del bombardero bajo el morro y una fina antena en forma de barra. En la parte superior hay una pequeña cúpula para el navegante, el mástil y un carenado de antena. La cubierta de la carlinga es más bien fina y tiene la estructura del parabrisas y el techo representada en relieve delgado.

Las alas están despiezadas en mitades al igual que los estabilizadores. Las primeras poseen lengüetas para fijarlas al fuselaje, pero no así los segundos. En las alas se aprecia un buen grabado en las superficies de control y sus aletas, las luces de las puntas, además de multitud de accesos pequeños resaltados ligeramente sobre el relieve geodésico. En la parte inferior hay que pegar los tubos de evacuación del combustible.

Antes de unir las alas hay que situar los pozos dentro de las góndolas. Los pozos vienen en mitades con el interior detallado. A primera vista parece difícil que encajen, pero no he hecho pruebas. Las puertas son finas y muestran detalle en sus lados interiores. El tren de aterrizaje se compone a cada lado de una pata en horquilla moldeada con la amortiguación, los brazos extensores aparte y las ruedas, separadas en mitades. Las llantas muestran un detalle destacable por su finura y los neumáticos son lisos.

Cada motor consta de dos mitades pegadas a la base de la góndola con una toma separada encima y otra debajo, una pieza con las aletas de refrigeración por delante de estas, el capó de una pieza y el anillo frontal. El motor consta de dos coronas de cilindros limpios y bien definidos, aunque con aspecto un tanto simple. Los escapes de este Mk. X son de resina, moldeados con pequeñas aletas de refrigeración y la salida aplanada en una pieza de plástico. Las hélices son de una pieza, finas y con el cono separado, con la excepción de uno de los aviones de los perfiles de las instrucciones.

La aleta de cola y el timón vertical están moldeado con el fuselaje. El timón está bien grabado, pero la estructura simulada no es convincente. Además, falta el contrapeso superior y el actuador de la aleta. Los estabilizadores se han moldeado en mitades. El detalle externo es mejor que en la aleta vertical y los timones se ven bien grabados.

La hoja de calcas está impresa por Cartograf, de modo que no hay que dudar de su calidad, evidente a simple vista. Contiene insignias británicas, marcas de unidad polacas, matrículas y códigos de cola. Todas ellas tienen un aspecto fino y brillante, buen registro, nitidez y saturación. Carecen de exceso de soporte.

Las instrucciones vienen en un folleto doblado en formato A4 formando diez páginas impresas en blanco y negro. Contiene una introducción histórica sobre el avión, un plano numerado de piezas, una lista de colores con pinturas acrílicas equivalentes de Italeri, cinco capítulos de montaje y tres páginas de perfiles.

Los perfiles nos presentan seis aviones diferentes, cuatro de ellos con el patrón de camuflaje de los bombarderos nocturnos de la RAF entre 1942 y 1945 (Dark Earth / Dark Green sobre Night Black) y las marcas en rojo. Dos de las opciones pertenecieron al Escuadrón polaco Nº 304, cuya denominación aparece escrita erróneamente como “Mazonia” en vez de “Masovia”, aunque en realidad esta unidad era denominada “Silesia”, Śląsk en polaco. Los dos aviones llevan libreas distintas. Una de ellas parece reproducir un patrón intermedio entre los colores del Mando de Bombardeo y el Costero, compuesta de (Dark Earth / Dark Green sobre White); mientras que la otra es propia del Mando Costero (Dark Slate Grey / Dark Sea Grey sobre White).

Valoración

Es difícil saber si Italeri volverá a reeditar este Wellington ajeno. Para desgracia de este molde, tiene competidores posteriores con un interior más nutrido y mejores posibilidades de presentación, por ejemplo en la bodega de bombas. Además, puede que sean más sencillos de construir que el de MPM.

Dicho esto, la maqueta es de las pocas de un Mk. X actualmente disponibles, tiene en general un detalle decente y no es en absoluto descartable, especialmente si el modelista tiene cierto nivel de experiencia.◊



The kit

Publicado – Published: 7 / 2026

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