T-20 Komsomolets [IV]: Barbarroja

Según algunos historiadores, Stalin sacó consecuencias del desastre en Finlandia y reparó en el error cometido al eliminar por razones políticas a la mayor parte de la oficialidad más capaz del Ejército Rojo antes de iniciar aquel conflicto. De inmediato se intentó reorganizar la estructura de las unidades y cubrir los huecos dejados por las enormes pérdidas de la Guerra de Invierno.

El horror de la guerra. Arriba: Dos alemanes observan con aprensión los restos de un tripulante ruso calcinado al intentar abandonar su vehículo. Abajo: Tripulantes muertos en una cuneta al paso de vehículos alemanes.

Hasta julio de 1941, momento en el que pasó a dedicarse a la producción de carros ligeros,  la Planta Nº 37 había entregado un total de 7.780 T-20 desde el inicio de la producción en serie. Esta factoría recibía piezas por un lado de la Fábrica de Tractores de Stalingrado, y por otra de la Fábrica de Automóviles de Gorki. En enero de 1941 el Ejército Rojo disponía de 4.401 ejemplares, esto representaba un 20’5% de su flota de vehículos no acorazados. A mediados de ese año cada división de infantería poseía (al menos nominalmente) unos 21 tractores. La cantidad total de existencias declinó rápidamente al comenzar la guerra con Alemania y así en septiembre de 1942 quedaban unos 1.662, en enero de 1943 el saldo era de 1.048 y de sólo 500 antes de 1945. Estas cifras sólo indican la cantidad de vehículos perdida por el Ejército Rojo, pero no distinguen entre vehículos destruidos, averiados o capturados por los alemanes. Por otra parte, la cantidad decreciente también está directamente relacionada con el hecho de que el T-20 se dejó de fabricar justo antes de empezar la guerra, por lo que las bajas no se reponían.

Gran parte de las bajas iniciales durante el verano de 1941 resultaron del mal uso llevado a cabo por las propias unidades soviéticas. En ocasiones desesperadas, los T-20 eran empleados como tanquetas contra la infantería enemiga o, ante la ausencia de mejores medios de remolque, arrastraban piezas de artillería con peso muy superior a su potencia, lo que provocaba averías frecuentes. Hacia el invierno de 1941-42, tras la organización de diferentes unidades partisanas que combatían tras el frente alemán ocultas en bosques y zonas pantanosas, los T-20 que pudieran recuperarse fueron de gran utilidad como simples medios de transporte en dichas zonas.

Debieron ser centenares los T-20 capturados durante el avance de la Operación Barbarroja a juzgar por la multitud de fotos conservadas del bando alemán, muy valiosas casi en su totalidad, ya que muestran cómo fueron empleadas. Estas dos fotos muestran dos ejemplares del Modelo 1937 capturados posiblemente en los primeros meses de guerra. La ausencia de marcas o cruces alemanas pintadas puede ser una pista. Además la de la derecha lleva una bandera como marca improvisada de reconocimiento aéreo.

Una foto interesante. Dos T-20 Modelo 1940 en manos alemanas, parecen recién capturadas. Las marcas, muy probablemente realizadas con tiza o pintura blanca, parecen alemanas y el número 24260 se pintó tanto en horizontal como en vertical. Estos “graffitis” quizá sirviesen para identificar las circunstancias de su captura o la unidad de la Wehrmacht que la realizó o a la que se destinó. Lo curioso son los toldos, quizá las tripulaciones rusas los usaron para protegerse del sol (suponiendo que la foto fuese tomada durante el verano del 41).

 

Al parecer, la primera referencia oficial alemana al T-20 como vehículo integrado y homologado en el ejército alemán la hace un documento (Document Kennblatter fremden Geraats D-550/12) fechado el 1 de junio de 1942. Para los alemanes, el Komsomolets pasó a denominarse oficialmente Gepanzerter Artillerieschlepper-630 (r). Siguiendo la nomenclatura adoptada, la letra entre paréntesis indicaba el origen del vehículo capturado, en este caso (r) de russische (ruso). Las cruces gamadas alemanas aparecen pintadas de dos formas, bien de manera completa (cruz negra con resalte blanco) o sólo con los ángulos blancos. Normalmente se pintaban en el frontal y los lados de la cabina de conducción, por encima incluso de las mirillas. En la foto de la derecha, el T-20 de estos atildados tripulantes fue bautizado “Peter”. Obsérvese el faro Notek añadido en el de la izquierda.

T-20 con diferentes marcas tácticas, posiblemente de unidades de transporte o adiestramiento. Hay que destacar el faro grande improvisado en la imagen de la izquierda, bien podría pertenecer a un camión o similar.

 

 

Las imágenes conservadas nos muestran a los Artillerieschleppers-630 en diferentes funciones. En estas fotos puede verse cómo fueron empleados para desatascar vehículos no blindados o como simples transportes de suministros.

 

Naturalmente, también se empleó como tractor de artillería. Esta foto es sencilla pero espectacular y da idea de la potencia que podía desarrollar un tractor de tan escaso porte. Aquí lo vemos arrastrando un sIG 33 de 15 cm, pieza que pesaba unos 1.800 kilos, más su impedimenta y dotación subida en un carro.

Próximo capítulo: Ford Rusec de Captura.

Acerca de scalator

Modelista por temporadas, horas, ratos y humores. Pocos aciertos, menos currículo y muchas ganas de incordiar al complacido paisanaje. No me busques en redes sociales ni concursos. Tampoco vivo de esto. Estoy por casualidad y de paso, como todo(s).
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