Vida y muerte de Breslau-Gandau [3a – Esplendor viajero]

Los años 30 hasta la Segunda Guerra Mundial fueron los del esplendor del aeropuerto de Breslau. Nunca antes o después fueron tan contínuas las actividades aéreas en su pista, especialmente intensas gracias al favor de los nazis tras su llegada al poder en 1933. El propio Hitler visitó el aeródromo en un par de ocasiones con motivos diferentes. Quizá fue su manera de agradecer el porcentaje de votos de más del 51% que obtuvo en aquellas elecciones. Tras las onerosas condiciones del tratado de Versalles, que obligó a Alemania a ceder a Polonia los recursos mineros de Silesia como compensación de guerra, era cuestión de tiempo que la mayoría de los breslavianos alemanes se echasen en brazos de su joven adalid.

Las instalaciones van a conocer nuevos cambios. En 1937 se inaugura una nueva terminal, más amplia y con mejores instalaciones para los viajeros. Nuevos aparatos civiles y militares van a cruzar sus cielos. Una década próspera y prometedora para aquellos alemanes refugiados bajo el paraguas del dictador.

breslau16Imagen aérea del campo en el año 1931 tomada de este a oeste. Resaltado a la derecha, la terminal y los tres “aparcamientos” para otros tantos Junkers F13 junto a ella. A la izquierda, los hangares y talleres. La forma irregular de la pista sigue siendo idéntica a la de sus inicios.

breslau17Otra imagen aérea tomada algo después, entre 1932 y 1934. En la esquina inferior aún se ve la terminal de los años 20 en servicio, pero algo ha cambiado en el lado norte del campo (a la derecha). Se trata de un enorme hangar dotado de torre de observación para los nuevos aviones Junkers G38 que pronto harían su aparición sustituyendo a los anticuados y menos capaces F13. Obsérvese el camino trazado entre las dos instalaciones principales del campo.

breslau18Esta foto lleva fecha de 27 de agosto de 1934. Otra vista aérea de la terminal primitiva con los aviones y planeadores del aeroclub e incluso un globo aerostático casi listo para emprender el vuelo. La aviación deportiva fue muy fomentada entre los jóvenes alemanes de entonces, buscando cantera para los futuros ases de la Luftwaffe. Los antiguos aparcaderos de los Junkers F13 no parecen ya en uso y sobre ellos se ha trazado el camino mencionado anteriormente hacia el hangar del lado norte.

breslau19Fotopostal de 1933. Vista de la terminal y el restaurante anejo a ella. A la izquierda, con los árboles como fondo aparece el logotipo de Luft Hansa. Cruzan el cielo tres avionetas deportivas, quizá fuesen Klemm Kl 25 del aeroclub, un exitoso aparato deportivo de la época que veremos después en otras imágenes.

breslau20Vista aérea del nuevo hangar dotado de torre con cinco pisos de altura. La imagen lleva fecha de 1936. Sobre el techo, el nombre del aeródromo para ser divisado desde gran altura.

breslau21Otra imagen aérea que, a juzgar por la cantidad de mirones alrededor, parece conmemorar la llegada del primer gigante Junkers G38 a Breslau. Era 1932 y aún no exixtía el hangar que hemos visto anteriormente.

breslau22Esta otra debe ser posterior y en ella se puede comprobar el tamaño del G38 comparado con el hangar. Con él, Breslau daba un salto gigantesco en la capacidad de sus rutas para transportar mayor número de viajeros y mercancías.

breslau23Primera visita de Hitler al aeropuerto un lluvioso 27 de septiembre de 1936. Tras el dictador, que parece de un humor de perros, camina el mariscal de campo E. von Kleist con espada.

breslau24Comienzan los buenos tiempos del aeropuerto. Junto al hangar del lado norte se construye en 1937 la nueva terminal, más grande y moderna que la de una década atrás. Esta fotopostal muestra el edificio recién inaugurado, sazonado con un par de aviones de línea, orgullo del Reich (Heinkel He 70 y Junkers G38). La imagen podría estar trucada, pues las palas del G38 parecen en reposo. El Photoshop no ha inventado nada.

breslau25Dos fotopostales del tiempo tomadas desde casi el mismo sitio. En primer plano aparece el restaurante del aeropuerto con dos terrazas. Al fondo, el gangar y la torre de control. La postal de arriba vuelve a mostrar los tres aviones en la misma formación sospechosa que veíamos en la fotopostal de 1933, lo que parece confirmar que se trata de una imagen trucada. En las ventanas superiores de la terminal, banderas nazis para la inauguración. Por si alguien se despistaba. La de abajo, muestra el restaurante “a plena carga” de ociosos burgueses y viajeros. No creo que cupiesen todos en el Ju 52 que espera delante del edificio.

breslau26La propaganda de la época nos ha conservado valiosos testimonios para comprender cómo era la nueva terminal por dentro y por fuera. Este tríptico del aeropuerto lleva el escudo de Breslavia y nos muestra las instalaciones exteriores e interiores de la terminal, con todo lo que un viajero exigente y exclusivo de entonces podía desear.

breslau27Examinando el folleto aludido en detalle, podemos ver el amplio hall de entrada, con las ventanillas de expedición de billetes a la derecha y el mostrador de equipajes presidido por un gran reloj y donde se adivina una báscula para el pesaje de la impedimente de los viajeros. Un bonito y sobrio techo de casetones, muy de la época, cubre el recinto.

breslau28En el extremo este del edificio, construido en forma cilíndrica, había un restaurante con dos salas de baile. La sala exterior ocupaba el techo del cilindro, al que se accedía por una pequeña construcción techada. Fotopostal con terraza hasta los topes y personal en pleno baile “agarrado” con camareros de chaqueta blanca. Una gozada comer, bailar y disfrutar de los aviones un día de verano, oiga.

breslau29Otra postal del mismo lugar, menos abarrotado, pero que nos da mucha más información. En la parte inferior aparece el nombre del dueño, un tal A. Schubert, el teléfono para reservar (25788) y la dirección. El establecimiento anunciaba sus instalaciones: jardín, sala redonda (sic), terraza-cafetería y restaurante. Obsérvese el atuendo de los bailarines (pelo engominado, sombreros, zapatos de tacón tipo Betty Boop), y el ritmo sabrosón de la danza. Qué chic. Un ocioso camarero de blanco los mira y junto a él otro hombre ofrece al personal su panoplia de tabaco de liar, papel de fumar o cerillas. Días de vino y rosas.

breslau30La sala redonda a la que se refería la postal anterior, se llamaba en realidad Salón Ícaro, un lujoso comedor y sala de baile para los días fríos. Gracias a una serie de acuarelas que un pintor local realizó para una edición de bibliófilo con el título “Breslau pintoresco”, podemos conocer su aspecto. En el techo, un fresco del personaje mitológico recordaba la finalidad del lugar.

breslau31Esta imagen, que parece sacada de un cartel de la época, nos da idea de las rutas aéreas que podían realizarse desde Breslavia a finales de los años 30. Con dificultad, pueden leerse los vuelos hacia Stettin (hoy Szczecin en Polonia) y Berlín en el noroeste, Halle-Leipzig con transbordo hacia París en el oeste, Hirschben y Praga en el suroeste, o Glatz (actual Kłodzko, también en Polonia) en el sur. Los otros nombres no consigo identificarlos.

breslau32Una última imagen del aeródromo, donde se aprecia la nueva zona recubierta de hormigón que evitaba el barro y el agua a los viajeros. Me ha costado identificarlos, pero estoy casi seguro que los pájaros son  dos raros Junkers Ju 160, de los que sólo se fabricaron algo más de 40 aparatos. Recuerdan mucho al Lockheed Orión.♦

Próximo capítulo: Esplendor deportivo

Acerca de scalator

Modelista por temporadas, horas, ratos y humores. Pocos aciertos, menos currículo y muchas ganas de incordiar al complacido paisanaje. No me busques en redes sociales ni concursos. Tampoco vivo de esto. Estoy por casualidad y de paso, como todo(s).
Esta entrada fue publicada en Errabundia y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.